Buenos Aires, (NA)- El sistema energético atraviesa un momento crítico, que se reflejó en la decisión de interrumpir exportaciones de gas, alentar a grandes empresas a suspender el turno noche, dejar autopistas a media luz, obligar a las centrales de ciclo combinado a reemplazar gas por fueloil y pedir a varias provincias reducir su tensión.
El Estado echó mano de todos los recursos disponibles para poner ahorrar energía y afrontar el récord de demanda.
Las bajas temperaturas, combinado con el mayor consumo producto del crecimiento económico, hicieron que las alarmas sonaran con fuerza el domingo y llegaran a "alerta rojo" el lunes, cuando a las 19:25 se alcanzaron los 18.267 megavatios, en momentos en que el intenso frío obligó a la población a encender toda la calefacción disponible.
En ese momento, el gobierno puso en marcha un plan de contingencia que agotó todos los esfuerzos posibles y puso nervioso a más de un funcionario.
Fuentes del sector energético indicaron que en las últimas horas hubo pedidos del Gobierno a varias provincias para reducir la tensión en hasta un 5 por ciento.



