Buenos Aires (Especial para NA por Luis Torres) -- Dentro de diez días llegará a la Argentina el director gerente del Fondo Monetario Internacional, el alemán Horst Köhler, y se encontrará cara a cara con el presidente Néstor Kirchner.
Será una visita de carácter político y para nada habrá que esperar que se resuelvan cuestiones técnicas en ese encuentro.
El funcionario del FMI, que ha sido duro con la Argentina el año anterior, al igual que su "dama de hierro", la norteamericana Anne Krueger, intentará esta vez percibir de primera mano y sin intermediarios la gobernabilidad que posee la administración de Kirchner y la factibilidad de que varios proyectos de ley sean respaldados por un Congreso que está a punto de cambiar.
Las informaciones procedentes desde Washington indican que Köhler hablará con líderes de la oposición como Ricardo López Murphy y Elisa Carrió. Siempre apuntando al mismo fin, percibir el grado de gobernabilidad de esta administración que recién se inicia.
Hablará, desde luego, con Roberto Lavagna y con el canciller Rafael Bielsa y desde todos los ángulos del Gobierno recibirá una respuesta unánime basada en tres puntos:
1) La Argentina tiene y demostrará la voluntad de pago de su deuda externa tanto ante los organismos internacionales como ante los acreedores privados.
2) Esa voluntad de pago sin embargo --se le aclarará a Köhler-- no se basará en un extensión o profundización de la pobreza en la Argentina. De esta premisa depende la paz social.
3) El tercer eje es la producción. La Argentina pagará sus deudas sobre la base de un incremento en la producción para lo cual es necesario mantener una moneda estable frente al dólar y que a su vez esté contenida la inflación.
El nivel estable del peso permitirá, según los argumentos del Gobierno, una rentabilidad apetecible para exportar y una importación accesible para mejorar las exportaciones.
Por ejemplo, todos saben que los productos agropecuarios tienen una alta rentabilidad según el valor del dólar alrededor de los tres pesos pero, esa rentabilidad disminuye si la importación de agroquímicos y pesticidas se va a las nubes, por lo tanto todo es un juego de equilibrio entre importaciones y exportaciones.
Köhler, a su turno, intentará que Lavagna le explique algunos aspectos del nuevo plan económico, cosa que hasta aquí no ha sido explicitada en forma orgánica.
Solo se sabe que hay presupuestados un total de 6.000 Millones de pesos para obras públicas y construcción de viviendas.
Pero, según coinciden la casi totalidad de los economistas, nada se sabe aún sobre las tarifas de los servicios publicos, la reforma tributaria, una nueva ley de coparticipación federal de impuestos que configurarían algunos aspectos centrales de lo que se considera un plan económico.
El Gobierno en tanto ha tomado hasta ahora vibrantes decisiones políticas que le han permitido una buena acumulación de poder.
Según un sondeo realizado por la consultora de Ricardo Rouvier la imágen positiva de Kirchner trepa al 75 por ciento.
Empezó con le descabezamiento de la cúpula militar, siguió con el ataque al presidente de la Corte, Julio Nazareno, pero ahora enfrenta un momento de difícil decisión en la obra social de los jubilados, el PAMI.
Allí, un delegado de la CGT, el señor Hermoso que responde a Luis Barrionuevo se mantiene en su posición de rechazar las iniciativas de Juan González Gaviola, presidente del directorio nombrado por Kirchner.
Pero, Hermoso mantiene, además, en sus puestos a la casi totalidad de las gerencias regionales que también le responden y está dispuesto a resistir cualquier intento del presidente del directorio por destrabar esa influencia del líder gastronómico y senador por Catamarca.
Kirchner acaba de enviar al parlamento un proyecto de ley que le permita intervenir la obra social de los jubilados que mueve por año un total de 2.700 Millones de pesos.
Es seguro que tendrá aprobación en ambas cámaras pero en caso de que deba el Gobierno llegar al extremo de la intervención desde el ángulo político habrá vencido a Barrionuevo pero habrá sido una derrota ni bien comenzaba a caminar los primeros tramos de su administración.
Otro aspecto menos explícito pero que también podría provocar algún temblor político interno es el hecho de que tres miembros del directorio de la "Corporación Puerto Madero" nombrados por Eduardo Duhalde acaban de ser dejados cesantes a través de una comunicación vía fax.
La corporación consta de cinco miembros, tres del Gobierno Nacional y dos del Gobierno de la Ciudad. Lo más extraño de este caso es que quien desplazó a los directores de la corporación fue el arquitecto Julio de Vido sin tener en cuenta que los nombramientos y las "garantías de estabilidad" habían sido hechas por su par de Gabinete el ministro de Defensa, José Pampuro.
Este desplazamiento se suma al del anterior presidente del PAMI, el médico pediatra Pacheco entre cuyos antecedentes figuraban el haber sido el médico de los hijos del ex presidente Duhalde.
Es difícil que el ex presidente reproche alguno de estos desplazamientos o cesantías porque "no es hombre de reclamar esas pequeñeces", según analizó uno de los líderes bonaerenses que más lo conocen.
Y en este marco de análisis no se puede dejar de mencionar el aplastante triunfo de José Manuel de la Sota en Córdoba que ganó con el 53 por ciento de los votos luego de 4 años de gestión en una Argentina atravesada por la más profunda de las crisis políticas económicas y sociales de que se tenga memoria.
A De La Sota le fue muy bien y eso significa que habrá que tenerlo muy en cuenta para la proyección nacional de los próximos tres años. Después se verá.



