En horas de la tarde de ayer, efectivos de la Dirección de Investigaciones Zárate-Campana, detuvieron al concubino de una jubilada de 68 años, que fue golpeada y estrangulada hace una semana en su casa de Los Cardales.
Inicialmente el caso se había presentado como un homicidio en ocasión de robo pero el trabajo de la Policía Científica y la DDI aportó elementos para imputar a Albino Francisco Gaído, de 59 años, por el crimen de su pareja Marta Ramona Arévalo.
El sospechoso fue detenido durante la tarde de ayer en la vecina localidad a pedido del fiscal Marcelo Pernici y por orden de la jueza de Garantías 1, Graciela Cione.
Ropa manchada con sangre de Gaído y una huella palmar ensangrentada encontradas en la escena del crimen fueron los dos elementos clave que la Policía Científica bonaerense le aportó al fiscal para sospechar de la autoría del concubino, según confiaron fuentes de la investigación.
La ropa está siendo analizada en los laboratorios de La Plata de la Policía Científica y la sospecha es que Gaído se cambió de ropas luego de asesinar a su mujer.
Además surgió en la autopsia que la mujer soportó una brutal paliza y fue agredida con distintos elementos, pero fue asesinada por estrangulamiento.
Según el trabajo de los peritos forenses, Arévalo fue agredida a golpes con una sartén pesada, también con una botella rota y por último con un cuchillo.
"Con todo eso, la mujer siguió con vida y el asesino no tuvo otra opción que estrangularla manualmente para matarla", dijo uno de los investigadores.
La misma fuente comentó que "éste es un típico crimen con elementos pasionales y de emoción violenta, algo que también pone como sospechoso al concubino".
Gaído era indagado anoche por el fiscal Pernici en la fiscalía local.
El hecho ocurrió el miércoles último por la tarde en una vivienda de la calle Sucre 70 de Los Cardales, una zona de quintas ubicada a 10 cuadras de la estación de trenes de esa localidad.
Arévalo presuntamente había sido encontrada asesinada por su concubino, ahora detenido, y en la casa había un gran desorden y faltaban 800 pesos que la víctima guardaba en una Biblia y tenía pensado usar para un viaje.
La jubilada tenía "multiples heridas", según confiaron fuentes de la investigación, entre ellas, golpes en distintas partes del cuerpo y cortes en el rostro y en una mano, lo que indica que la mujer intentó defenderse del ataque.
La policía orientó la pesquisa hacia un homicidio en ocasión de robo, pero tras ser analizada la escena del crimen, comenzaron a sospechar del concubino.



