El gobernador bonaerense, Felipe Solá, ratificó ayer el normal dictado de clases en la Provincia luego de que más de 200 establecimientos educativos bonaerenses suspendieran ayer, en ambos turnos, el desarrollo de las clases tras los efectos causados por la intensa ola de frío polar y las nevadas que invadieron la región.
"De ninguna manera se suspenderán las clases en la Provincia por la ola de frío", dijo el mandatario.
Además, sostuvo que la proporción de escuelas con problemas por el frío fue "mínima", por lo que no se justifica, dijo, tal decisión, anunció.
Al respecto, ayer, la Dirección de Educación provincial informó que se debieron suspender las clases en 221 establecimientos escolares, luego de la intensa nevada que se registró en varios distritos del interior y en el conurbano bonaerense en la jornada del lunes.
"En 221 escuelas hubo problemas de congelamiento de cañerías de agua, de zeppeling, de falta de presión de gas o falta luz por lo que los directivos decidieron suspender las actividades en el día de la fecha", confirmó el Subsecretario de Educación, Eduardo Dillon.
En ese sentido, también detalló que "dentro de esa cantidad de escuelas hay 22 que son las que vienen con problemas estructurales de instalación de gas y en las que estamos trabajando para solucionarlo, pero las 199 restantes son suspensiones producto de problemas que creemos que sólo van a ser del día de hoy".
Según el funcionario, ante la intensidad del fenómeno climático y ante el pronóstico de intensos fríos durante toda la semana, las autoridades de la Dirección de Escuelas iniciaron una cadena telefónica con los directores, para que tomaran algunas precauciones antes del ingreso de los alumnos a los establecimientos educativos.
"Les solicitamos a los directivos que estuvieran en las escuelas desde temprano para avisar a los padres que hicieran alguna consulta telefónica y evitar que los chicos tengan que trasladarse si en la escuela no podía haber clases y que encendieran las estufas antes de lo que lo hacen habitualmente", sostuvo.
Además, Dillon aseguró que "muchos directivos se encontraron con problemas de cañerías congeladas, falta de presión de gas, falta de luz o accesos intransitables por lo que hubo que suspender las clases", agregó el funcionario.



