LA PLATA, (AIBA). El ministro de Economía bonaerense, Gerardo Otero, reiteró ayer que ´este año es francamente imposible´ que el gobierno ceda a los generalizados reclamos de aumento salarial en la administración pública, ya que si bien la mayoría de los indicadores económicos de la Provincia mejoraron en el último año, ´seguimos en default con gran parte de nuestra deuda´ y ´no tenemos financiamiento´ externo para encarar esa tarea.
El nuevo rechazo a los planteos de los trabajadores estatales se dio al mismo tiempo que el funcionario confirmaba que en mayo volvió a subir la recaudación impositiva en la Provincia – esta vez ´más del 20 por ciento´—; cifra que se ajusta a la contracción del déficit público prevista por el Ejecutivo en la Ley de Presupuesto 2003, nada menos que un 50 por ciento inferior al del año pasado.
´Para pensar en una recomposición necesitamos tener un horizonte de mediano plazo que lo permita, porque cuando uno decide subir los salarios es para siempre´, destacó el titular de la cartera de Hacienda, para quien la situación actual del Estado ´es mucho más favorable´ que en los peores meses de la crisis, pero todavía no hay expectativas de acceder a fondos frescos ´más allá de nuestros propios recursos´.
De allí que aseguró que el ´principal objetivo´ de la gestión provincial pasa hoy por ´cumplir los compromisos que ya tenemos asumidos´, entre los que mencionó el pago de salarios a empleados y jubilados en los niveles actuales, la retribución a los proveedores y ´la atención de los servicios de seguridad, salud y educación´.
En esa decisión de ´ordenar prioridades dentro de las escasas posibilidades que tenemos´, el funcionario hizo hincapié en la necesidad de ´pensar en el conjunto de la sociedad´, para luego sí, ´en la medida que vayamos solucionando esas cuestiones, atender los reclamos salariales´ que hoy tienen a un creciente número de organismos públicos total o parcialmente paralizados.
En diálogo con la prensa, el ministro admitió que las demandas de los trabajadores ´son absolutamente razonables´, habida cuenta de que ´ha habido una pérdida real del poder adquisitivo´ a partir la devaluación del peso, en enero de 2002, pero esos pedidos se dan en un contexto donde el territorio bonaerense recién ´está saliendo de una situación de zozobra e incertidumbre que era terrible´.
´Aun vivimos en emergencia´, enfatizó Otero, antes de referirse al impacto que provocaría aumentar entre 200 y 300 pesos el sueldo de cada estatal: ´cuando se piensa en un número –por mínimo que sea— y se lo multiplica por la cantidad de empleados que tiene la Provincia, que no son demasiados pero sí una cifra importante, realmente se nos hace muy difícil´, conceder ese incremento.
Recaudación para arriba
En otro orden, el titular de Economía confirmó que en mayo pasado la recaudación impositiva creció ´algo más de un 20 por ciento´ con respecto al mismo mes de 2002, al ingresar al fisco ´unos 420 a 425 millones de pesos´. Esa cifra está en sintonía con el incremento contemplado en la Ley de Presupuesto sancionada en diciembre, cuando se fijó una proyección alcista de 21,6 por ciento para todo 2003.
En esa línea, el funcionario sostuvo que la entrada de recursos tributarios le permite a la Provincia ´seguir cumpliendo con los compromisos asumidos´ en el pacto fiscal que firmaron el año pasado el gobernador Felipe Solá y la administración nacional entonces presidida por
Eduardo Duhalde, ´con lo que llegaremos a 2004 con un déficit similar al que nos habíamos comprometido´; esto es, casi un 50 por ciento menos que en 2002: 709 millones de pesos, contra los 1.377 del período anterior.



