Esta historia nos llegó vía mail. No decía el nombre de su autor, pero nos contaba que lo habían motivado los cuentos anteriores. Que todos tenían una moraleja:
Un lobo flaco y hambriento, encontró por casualidad a un perro bien nutrido. Luego de detenerse para cambiar el saludo, le pregunto
- De dónde venís que se te ve tan bien? Contame qué comes para estar tan en forma? Porque yo, que debiera procurarme más comida por ser más fuerte, me muero de hambre.
Te pasaría lo mismo que a mí -respondió simplemente el perro-, si quisieras trabajar para mi amo.
- Qué tendría que hacer para recibir lo mismo que vos? - preguntó el lobo.
_Cuidar su puerta y vigilarlo de noche, proteger a su casa contra los ladrones.
- Si es así, parece muy fácil yo podría estar dispuesto; total ahora la paso bastante mal. Sufro las lluvias y las nieves en los bosques y mi vida es miserable. Parece que sería mucho sencillo....
- Pues bien -dijo el perro-, veníte conmigo.
Mientras caminaban, el lobo vio una peladura en el cuello del perro. Pensó que parecía la marca de una cadena, pero solo le preguntó.
- Decime amigo- De dónde viene eso?
- No es nada.
- Dímelo, por favor...
-Bueno, si vos querés... Como les parezco demasiado inquieto, me atan de día para que duerma cuando hay luz y vigile cuando llega la noche. Al caer la noche ando por alrededor de los cercos, por donde me parece. Me traen el pan sin que yo lo pida; mi amo me da los huesos de su propia mesa; los criados me dan los restos y las salsas que ya nadie quiere. De modo que mi panza se llena sin mayor esfuerzo.
- Pero, cuando tenés ganas de salir y andar por donde quieras, te dejan?
- No, eso no - dijo el perro.
- Pues entonces - contestó el lobo- quedate vos con esos bienes, porque yo no quisiera ser rey a condición de dejar de ser libre.
Ahora le toca a cada quien encontrar su moraleja, que como decía mi abuela: que si la quieres bien y sino la dejas.
Nos quedamos pensando en que nuestra intención nunca fue la de sentenciar o dirigir hacia un camino en particular sino más bien reflexionar acerca de la vida y de las diversas maneras de tomarla. Además es nuestra convicción que los personajes de los cuentos e historias se muestran como escindidos a manera didáctica; porque en la realidad todos somos un poco cada una de esas partes que se nos ofrecen de esta forma y los cuentos una manera de vernos a nosotros mismos.
Lic. Patricia Katz - Lic. Sebastián Terrizzano.
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