Buenos Aires, (NA)- La cámara de Senadores aprobaría ayer el proyecto de ley que faculta al Poder Ejecutivo a intervenir el PAMI por 180 días, en consonancia con el apuro del Gobierno de Néstor Kirchner por producir cambios en el directorio de la obra social de los jubilados.
El presidente del bloque de senadores justicialistas, Miguel Angel Pichetto, confió ayer en que, durante la sesión de mañana, «se apruebe sobre tablas» un dictamen de la comisión de Salud que le permite al Gobierno intervenir el PAMI.
El proyecto de ley fue girado el viernes último por el Gobierno, en el marco de una fuerte disputa en el PAMI por la renovación del directorio ya que el oficialismo pretende desplazar a los representantes de la CGT, Domingo Petrecca y Reynaldo Hermoso, y a varios de los gerentes del instituto.
Fuentes parlamentarias indicaron que, si el Senado aprueba hoy el proyecto de ley, la norma podría ser tratada en el mismo día o el jueves, en la cámara de Diputados, para su sanción definitiva. Mientras tanto, el presidente del PAMI, Juan Horacio González Gaviola, anunció la suspensión de dos contratos cuestionados de la obra social y la realización de auditorías en todas las áreas.
También la interna de la CGT sigue convulsionada y la cúpula sindical podría reunirse el viernes, luego de que regrese el titular de la central, Rodolfo Daer, de su estadía en Ginebra, a donde concurrió para participar de la reunión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El Gobierno de Kirchner continuó ayer en todos los ámbitos que tuvo a su alcance la carga contra la estructura del PAMI.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, sostuvo que uno de los gerentes del PAMI trabaja para una prestadora de salud; mientras que el titular de la cartera sanitaria, Ginés González García, defendió la posición del Gobierno.
González García se presentó ante la comisión de Salud que debatió el pedido de facultades para intervenir el PAMI y sostuvo que la obra social de los jubilados está sumida en una «ingobernabilidad» que hace «peligrar las prestaciones para los jubilados y pensionados».
La palabras del ministro sólo encontraron resistencia en el senador Luis Barrionuevo —acusado de tener influencias en el PAMI—, quien desestimó los fundamentos del Poder Ejecutivo para pedir la intervención al considerarlos «puramente pequeños». «Esto es político, como una pelea personal», denunció el sindicalista, que sólo logró el respaldo de su par riojano Eduardo Menem.
González García aclaró que «el Ejecutivo no viene a pedir la intervención del PAMI, sino a pedir las mismas potestades que tiene el Congreso» para intervenir en la obra social.
La disputa en torno a la conducción del PAMI se había comenzado a recalentar ayer ante la advertencia de Hermoso, quien amenazó con «hablar» sobre «muchas cosas» que dijo saber sobre el funcionamiento del organismo.
Hermoso respondió a la embestida oficial —basada en el reemplazo de unos 80 gerentes y subgerentes con manejo presupuestario— al denunciar que el Gobierno lo está «persiguiendo para quedarse con el PAMI». «Si yo me tengo que ir porque el Consejo Directivo (de la CGT) me dice que me vaya, me voy a retirar. Si no, automáticamente no me voy a ir y voy a hablar. Eso va a ser muy peligroso», advirtió Hermoso.



