Al tener conocimiento que los padres y personal de tal establecimiento realizarían eventos para recaudar fondos, que serían destinado para la refacción de SUM (Salón de Usos Múltiples), nos acercamos hasta la escuela para interiorizarnos sobre los problemas de infraestructura y prestar la mayor colaboración posible.
Al llegar al lugar se encontraban reunidos al personal de Cooperadora, los cuales nos recibieron y nos mostraron las instalaciones.
Grande fue nuestro asombro cuando comprobamos en que estado se encontraba el salón de usos múltiples, dado que el techo estaba totalmente destruido, con cables colgando y que sufría grandes filtraciones de agua.
Continuando con la recorrida, ocurría lo mismo con los techos de algunas aulas, que tenían humedad y el agua filtraba al lado de los tubos fluorescentes del techo, también se comprobaron rajaduras en las paredes, algunas puertas y ventanas metálicas picadas y oxidadas.
Los padres presentes demostraban un gran entusiasmo para trabajar para el bienestar de sus hijos, pero la burocracia y el gran deterioro los condicionaba.
Ante semejantes problemas de infraestructura todos nos preguntamos ¿Cómo puede ser que ésta escuela haya sido visitada en varias oportunidades por autoridades municipales y no hayan visto semejantes falencias que son de vieja data en esta institución y hasta el día de la fecha continúan con estos deterioros?
¿No merece esta escuela el aporte del Fondo Educativo y de los fondos que envía la Provincia de Buenos Aires para infraestructura?
¿Será necesario que ocurra una desgracia, para que entonces las autoridades reaccionen?, pero como siempre se deberá lamentar antes que prevenir
Si los niños son el futuro, las escuelas son el lugar donde se forman los hombres del mañana. Un presente de deterioro y condiciones inhumanas poco hará para que ellos se desarrollen y puedan forjarse un destino mejor.
La mirada atenta de los que deben velar por ellos es el compromiso que hoy asumimos como concejales preocupados por el futuro de Campana.



