Un hombre fue detenido en nuestra ciudad luego de haber denunciado que había sido raptado, cuando en realidad, había pasado la noche en un cabaret ubicado a la entrada del balneario.
El detenido, de 63 años, fue detenido por efectivos de la DDI al comprobarse que su denuncia de secuestro era falsa y que el sujeto, en realidad, había estado de "parranda".
La investigación se inició cuando un empleado de una estación de servicio ubicada en el kilómetro 206 de la ruta 9 (mano hacia Rosario) denunció que a las 8:00 de la mañana se había presentado en el lugar una camioneta Toyota Hilux ocupada por un grupo de cinco muchachos y, junto a ellos y de manera sospechosa, iba un hombre de mucha más edad.
Ante la presunción de que se trataba de un delito, una comisión policial salió en busca de los supuestos delincuentes y les dio alcance en otra estación de servicio, esta vez ubicada en el kilómetro 100 de esa ruta.
Cuando los uniformados rodearon el vehículo, el sexagenario descendió a la carrera mientras que gritaba que se trataba de un secuestro.
Por este motivo, los policías redujeron a los cinco acompañantes y los identificaron como jóvenes de entre 18 y 22 en estado de ebriedad.
El sexagenario, una vez identificado, radicó una denuncia por el delito de "privación ilegal de la libertad" pero como sus dichos no eran coherentes y existían suficientes pruebas de que estaba también bajo los efectos del alcohol, los policías se comunicaron con la familia.
La mujer del sujeto declaró, entonces, que era costumbre de su marido salir de noche y demorarse en diferentes boliches y que, al regreso, inventaba "increíbles historias" para justificar su ausencia.
Con esta información, los detectives volvieron a interrogar al hombre quien terminó por confesar que, en realidad, había pasado la noche en un bar ubicado en la ruta 6, a la entrada del balneario municipal en nuestra ciudad, lugar en el que había conocido a los supuestos secuestradores con los que compartió bebidas y chicas y, luego, decidió salir a bordo de su camioneta sin destino fijo.
"Todo fue una broma, nada más" dijo antes de que se le comunicara que quedaba imputado del delito de "Infracción al Artículo 275 del Código Penal Agravado en Causa Criminal" con intervención de la fiscal Gabriela Ates del Departamento Judicial San Nicolás.



