QUITO, (AFP,NA)- A dos semanas de su investidura como presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva inició con paso firme su liderazgo en América Latina al ser acogida en Quito su idea de crear un Grupo de Amigos de Venezuela para hallar una salida a la crisis de ese país, coincidieron personalidades y analistas.
Aunque mostró en Quito un perfil discreto, alejado de la prensa y cumpliendo al pie de la letra el rigor del protocolo, el izquierdista Lula concentró la atención en la investidura del nuevo mandatario ecuatoriano Lucio Gutiérrez, al conseguir que la víspera una cumbre presidencial diera cuerpo al Grupo.
Brasil, Estados Unidos, España, México, Chile y Portugal, se encargarán de apoyar la gestión del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, en su titánica labor de acercar al gobierno de Hugo Chávez y sus furibundos opositores.
Tras una intensa gestión diplomática previa realizada por el gobierno brasileño, el acuerdo fue tomado en una cumbre convocada por Lula, en la que participaron los mandatarios Alvaro Uribe (Colombia), Ricardo Lagos (Chile), Gonzalo Sánchez de Lozada (Bolivia), Alejandro Toledo (Perú) y la canciller Nina Pacari (Ecuador).
Lula también mostró su liderazgo al convencer a Chávez, en Quito, sobre el ingreso de Estados Unidos al Grupo para contar con visiones diferentes respecto a la forma de poner fin a la crisis venezolana, según la edición electrónica del diario O Globo. "Sólo tiene sentido funcionar si hay gente que piensa diferente. (...)
La pluralidad de países es lo que va a facilitar el proceso de paz, aunque cabe recordar que eso sólo ocurrirá si hay disposición del gobierno de Venezuela", subrayó Lula. "Que se llame Grupo de Amigos no quiere decir que solamente tiene que haber amigos en el grupo", añadió.
No obstante, el mandatario brasileño aseguró que el grupo de países no pretende inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela.
Surgida el pasado 1 de enero durante su investidura, la propuesta de Lula no fue bien vista inicialmente por Estados Unidos por considerar que dispersaba los esfuerzos de la OEA, pero luego ese país no sólo se plegó a la iniciativa sino que ahora formará parte del grupo.
Al anunciar la conformación del Grupo, Gaviria destacó el papel protagónico del presidente Lula en "una preocupación que compartimos en todo el continente" por Venezuela. "No hay duda del liderazgo que mi amigo Lula ha asumido con fuerza.
Estoy seguro que este grupo va ayudar mucho a que Venezuela fortalezca su democracia y la integración con toda Sudamérica", destacó en Quito Chávez, quien viajó la madrugada de este jueves a Nueva York para reunirse con el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
Del otro lado, aunque la oposición venezolana en un principio había mostrado reservas en cuanto a la iniciativa de Lula, este jueves calificó como un éxito la creación del Grupo de Amigos.
En su editorial de este jueves, el diario ecuatoriano Expreso estimó que "Lula no sólo ha iniciado su mandato con serenidad, realismo y eficacia, sino que empieza a erigirse como un líder sudamericano, haciendo honor a su condición de conductor del país más grande y, probablemente, más rico del sur del continente". "Es indudable que el nuevo presidente de Brasil ha iniciado su mandato con paso firme (...) Hay que desear que su iniciativa fructifique y logre soluciones para bien del sistema democrático y de la paz en Venezuela", subrayó. En declaraciones a la AFP, la premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, señaló que "Lula nos ha abierto un espacio a la esperanza".
El analista Adrián Bonilla, subdirector de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), afirmó a la AFP que "era inevitable que Brasil asumiera este rol de liderazgo, que encarna el gobierno de Lula, sobre todo después del colapso de Argentina y de que Washington dejara a América Latina fuera de sus prioridades en política internacional".
Un día después de la toma de posesión en Brasil, el Washington Post invitó Lula a ocupar el vacío dejado por la falta de liderazgo de Estados Unidos y ponerse al frente en la búsqueda de una salida a la crisis venezolana. "Si el gobierno del presidente (George W.) Bush no hace nada, quizás el señor da Silva puede tomar el liderazgo", sugirió el influyente diario estadounidense.
Ya desde el día de su investidura, Lula dejó claro en su primer discurso su intención de dar prioridad a la unión de América Latina y de ayudar a buscar una "solución pacífica", "en base al diálogo y los preceptos democráticos", a la crisis de Venezuela. "Lula tiene alma de campeón", dijo tras escuchar ese discurso en Brasilia el presidente cubano Fidel Castro, quien también asistió a la toma de posesión de Gutiérrez, un coronel (r) de izquierda.



