¡Que pregunta! ¿Verdad? Al misterio de la vida, solo tiene la respuesta Dios mismo.
El misterio de la creación, El lo ha revelado en su Palabra; y si nos ponemos con atención a leerla, vemos que El, solo le ha revelado a sus hijos lo que significa la vida.
Dice el Apóstol Santiago, (en la Biblia) Cap. 4: 1¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? 2Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. 4¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. 5¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?
Todo esto ocurre porque nuestro Espíritu que El ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente
El no nos dio la vida para estas cosas tremendas que esta haciendo el hombre; sino todo lo contrario, su propósito fue crearnos para grandes cosas.
No medimos el tiempo que podemos tener para realizar nuestros sueños y los propósitos de Dios
No creemos en el Dios y dueño de nosotros mismos, pero no es así; Dios nos compara con muchas cosas para hacernos entender la eternidad con El
En el Salmo 90 Moisés oraba, 1Señor, tú nos has sido refugio. De generación en generación.2Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. 3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.4Porque mil años delante de tus ojos Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche.5 Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño, Como la hierba que crece en la mañana.6En la mañana florece y crece; A la tarde es cortada, y se seca.
Estos son algunos conceptos del Señor de nuestro pasar por este mundo
Deberíamos pedirle como dice el vers. 12; Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
Estas reflexiones me traen a la memoria los días de niebla, así es nuestra vida, aparece, ocupa su lugar en la tierra y luego se desvanece.
Es bueno pensar que cuando llegamos al final, hayamos reconocido el amor de Cristo, para que nuestra vida pueda subir al cielo clara y pura como la niebla hecha espíritu
¡Cuantas reflexiones deja Dios en su Palabra!
Busquemos el Reino de Dios y su Justicia, y el nos dará la sabiduría de saber elegir nuestro destino final.
Yo ya he elegido, hice todo lo que tenia que hacer según su Palabra para estar segura que me voy al cielo con Jesús ¿Ud que hará?
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga!
Francisca Singarella de Figueiras
Rivadavia 447 - Campana -
Tel. 427296 - iglesiaueacampana1@yahoo.com.ar - luisgurodas@yahoo.com.ar



