En horas de la mañana de ayer, nuevamente familiares y amigos de quien fuera en vida Mariana Sánchez, reclamaron el esclarecimiento de su muerte ocurrida hace 13 meses en el interior de un auto en la playa de estacionamiento de un local de comidas rápidas, y que hasta el momento está calificado como suicidio.
Encabezados por la madre de la victima, Graciela Centurión, los manifestantes reclamaron frente a la fiscalía que el policía Gabriel García que en ese momento estaba junto a la joven en el auto pase de ser testigo a ser imputado, así como también el alejamiento del fiscal de la causa, el doctor Marcelo Pernici.
"García es testigo a pesar de que no puede explicar que hizo durante tres horas con mi hija, porque no la asistió ni llamó una ambulancia cuando esta herida en el asiento de atrás de su auto. Estaba shockeado, pero no lo estaba para llamar a sus amigos policiales", aseguró la madre. "No tengo sed de venganza, como dice el fiscal, quien sigue sin hacer nada, cajoneando la causa para favorecer a García", señaló Centurión quien además explicó que si bien la jueza de garantías Graciela Cione, rechazó la recusación que ellos le habían hecho, ahora presentaron una apelación ante la Cámara de Apelaciones.
La familia pide que García deje de ser testigo y pase a ser imputado en la causa.



