Buenos Aires, (NA)- El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, garantizó ayer que el Poder Ejecutivo «no trata ni negocia» con los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, frente a las acusaciones que motoriza el Congreso por mal desempeño contra algunos de sus miembros. «La intención es dejar que las instituciones se desarrollen como corresponde.
El Gobierno está siguiendo la evolución del juicio político casi por los diarios y por los comentarios que algunos diputados nos hacen llegar», agregó.
Según manifestó Fernández en declaraciones radiales, en caso de avanzar el proceso de remoción contra el titular del cuerpo, Julio Nazareno u otro magistrado del máximo tribunal, sus reemplazantes se cubrirán de acuerdo a los mecanismos establecidos por el Gobierno, que fijó esta semana una serie de pasos que implican la consulta a entidades intermedias. «Las vacantes de la Corte Suprema se abrirán en función de lo que las circunstancias permitan», expresó Alberto Fernández, al tiempo que consideró que «si el tribunal tiene nueve miembros, entonces necesita nueve miembros transparentes».



