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Todos tuvimos nuestra primera vez en el cuarto oscuro.
Todos nos sentimos alguna vez con la primera ilusión y el primer cosquilleo en la panza, cuando después de haber cumplido los 18 años aparecimos en los padrones electorales y nos convocaron a votar para sentirnos partícipes como ciudadanos, con derecho a elegir personas que nos representen en el gobierno de la ciudad, de la provincia y de la Nación.
La ilusión más fuerte es probable que la tengan más los padres que los hijos.
No puedo explicarles la emoción que sintió un familiar cercano cuando me pidió que buscara en el padrón electoral si su hijo estaba en los listados.
-¡¡¡¡VOTA!!!!!, fue el grito espontáneo que le salió del alma, apenas vio aparecer en Internet el Nombre, Apellido y DNI correctos, además de la mesa en dónde lo hacía.
Y seguidamente con lágrimas en los ojos de emoción dijo:
- ¡Ya está grande, no lo puedo creer!.
Para esa madre y ese padre esta elección será distinta que las anteriores. Ellos ya lo hicieron con ilusión alguna o varias veces. Otras tantas también mostraron apatía o se sintieron enojados porque no encontraron opciones válidas.
Pero esta vez los padres vuelven a recuperar la ilusión y la esperanza porque su hijo/a, lo más preciado en el mundo, vota por primera vez.
Seguramente no hay vecino que no se haya enterado que "el nene" o la "nena" votan por primera vez. Ya se encargaron los padres de anunciarlo por el barrio.
Es como cuando vimos a nuestros hijos que anduvieron la primera vuelta en bicicleta sin rueditas, o cuando hicieron el primer perrito nadando y flotando sin ayuda de salvavidas.
Es el comienzo de algo nuevo. El comienzo de un ejercicio de ciudadanía más plena. La primera herramienta para castigar aquello que no nos gusta o premiar aquello que nos parece bien.
Es el primer contacto directo con las propuestas por una ciudad mejor, por una provincia mejor, por un país mejor.
Es el primer contacto con las personas -"candidatos"- que en representación de todos gobernarán por 4 años.
Así como tu papá o tu mamá están de nuevo ilusionados con el hecho de votar, vos también sentís ese cosquilleo. Esa intriga que durará apenas unos minutos mientras depositas el voto en la urna.
Para nosotros, los candidatos en esta elección, es un orgullo que votes positivamente y con esperanza.
Es una enorme responsabilidad para que no te sientas desilusionado y un compromiso para trabajar por tu bienestar.
Si además de votar te comprometes a participar activamente, mucho mejor. Serás protagonista y actor central para la construcción de una mejor calidad de vida para todos.



