La docente Melina Cruz convertida en hada fue la encargada de abrir el mundo maravilloso que encierra el libro.
Su barita mágica trajo colores, animales, sol, lluvia, dia y noche, a las cajas que contenian libros acorde a las edades de los niños, quienes, entusiasmados, y llevando dichas cajas como tesoros, se reunieron con sus maestros para compartir el mundo de las letras:
- Sta. Miriam con. su grupo de "ranas"
- Sta. Lucila en "la laguna con sus patos"
- Sta. Sonia y sus "leones"
- Sta. Cristina y sus "escorpiones"
- Sta. Susana y sus "monos que van de rama en rama"
- Sta. Paula y los "dinosaurios"
- Sta. Alejandra y las "ovejas"
- Sta. Muriel y los pinguimos
- Sta. Gabriela y los "bochincheros perritos".
- Sta. Judith y sus "koalas"
De la pre-historia a la laguna, de la selva en marañada a la apacible pradera cubierta de ovejas, del frío polar al calor...toda la naturaleza presente en este mundo imaginario que proporci8onó la lectura de cada cuento.
Luego, el despertar con música funcional y....la creación: la producción de cada grupo después de la lectura.
Al recorrer la galería y ver la expresión gráfico-plástica realizada por cada grupo, surge la importancia del acto de leer como elemento de creación, de información, de entretenimiento.
La lectura de diferentes portadores de texto, contribuyen al mismo tiempo a fortalecer los sentimientos de pertenencia a las comunidades y a la identidad personal. Permite acercarse a universos lejanos en el tiempo y en el espacio, y al mismo tiempo que posibilitan espacios de reflexión, de intimidad, de autocrítica.



