Un sector de la docencia bonaerense volvió a parar ayer en reclamo de mejoras salariales, en medio de un conflicto cada vez más profundo entre los gremios y el Gobierno debido a la decisión oficial de descontar los días no trabajados.
La FEB estimó la adhesión a la huelga en un 97 por ciento, lo que fue rechazado por el área educativa provincial que consideró que la incidencia de la protesta afectó el dictado de clases en muy pocos establecimientos.



