El hecho se produjo cerca de las 4.00 de la madrugada, cuando se generó un principio de incendio en una vivienda de esa barriada. Los vecinos dieron aviso a los bomberos, que inmediatamente se dirigieron al lugar.
Pero al llegar cerca del lugar donde se había producido el hecho, un grupo de vecinos interceptó el autobomba -el móvil Nº 31- y comenzó a agredir verbalmente al personal bomberil, alegando que ellos habían apagado el incendio, ante una supuesta demora de los servidores públicos.
De repente los agravios verbales dieron paso a una lluvia de piedras que rompió uno de los vidrios del móvil y además provocó daños en la carrocería. Los bomberos debieron escapar del lugar para evitar salir lesionado alguno de ellos y de inmediato radicaron la denuncia en la comisaría local.
"Es una locura esto que pasó, por eso hemos decidido que no ingresaremos mas a ese barrio, salvo que sea con custodia policial", aseguró ayer en dialogo con este medio el titular del cuerpo activo, Miguel Sánchez. Ayer, Sánchez, tenía previsto a última hora reunirse con el capitán Mozqueda de la comisaría local para coordinar la manera en que actuaran ante un nuevo hecho en este sector de la ciudad, que requiera su intervención.
"No podemos esperar a que le suceda algo a un bombero, debemos actuar antes", aseveró Sánchez, quien recalcó que se tardó un tiempo normal en llegar, teniendo en cuenta que el móvil "debió cruzar la ciudad para llegar" y además cargado con más de 5000 litros de agua.



