Buenos Aires, (NA)- Luego de más de tres años de roces, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el titular del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, se reunieron ayer en la Casa Rosada y restablecieron un canal de diálogo entre el Gobierno y la Iglesia que buscarán mantener «fluido y normal», anticiparon.
Más allá del carácter protocolar, la audiencia en el despacho presidencial -que se extendió por unos 40 minutos- sirvió para abrir un nuevo capítulo en el vínculo entre la Casa Rosada y la Iglesia, luego de las varias tensiones que atravesó el diálogo entre ambas esferas durante la gestión de Néstor Kirchner. «Este es un diálogo que va a continuar fluido y en forma normal.
Seguimos en una situación de autonomía y dialogando», resaltó el vocero del Episcopado, presbítero Jorge Oesterheld, al término del encuentro, al que calificó como «muy amable y cordial».
De la audiencia también participaron los restantes integrantes de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal, que preside Bergoglio y se completa con monseñor Agustín Radrizzani (Lomas de Zamora), Sergio Fenoy (San Miguel) y Luis Villalba (Tucumán). Por el Ejecutivo, también estuvieron presentes el canciller Jorge Taiana; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri.



