En las últimas horas, familiares del joven Jesús Espíndola, quien murió en condiciones poco claras en la Navidad de 1997 en el arroyo El Pescado, sobre la Panamericana, cerca de Río Luján, informaron que el fiscal que lleva ahora adelante la investigación decidió apelar nuevamente el intento de cierre de causa.
La causa, que había quedado finalmente en manos del Doctor Romañuk -a cargo del Juzgado de Transición (causas anteriores a la reforma judicial)- luego de pasar por las manos de otros magistrados, había tenido a finales de 2006, un momento clave, con la realización por segunda vez, de la reconstrucción del hecho, luego de una primera reconstrucción llena de irregularidades.
Durante 2007, y gracias a los datos de esa segunda reconstrucción el magistrado pudo avanzar en determinar los causales de la muerte del joven, que en un primer momento se había pensado que se había ahogado, aunque en realidad, murió de un paro cardiorrespiratorio, no por inmersión.
Pero luego de esto, según señaló la madre de Espindola en dialogo con este medio, el juez decidió cerrar la causa por falta de pruebas, para poder avanzar en imputar a algunas de las personas a las que apunta la familia de la victima.
"Ya estábamos resignados pero el fiscal de la causa apeló la medida ante la Cámara para poder seguir investigando, sobre todo algunas llamadas que se dieron en los últimos momentos previos a la muerte de mi hijo", aseguró la madre de Espindola.



