Denuncias de vecinos y de varias familias damnificadas de distintos lugares de residencia, alertaron a la gente que viaja por la ruta Panamericana dado que han sido objeto de asaltos.
La modalidad, según lo explicaba indignada una familia, a unos mil metros antes del peaje de Lima, cuando se dirigían hacia Córdoba para disfrutar de unos días de descanso, se encontraron de pronto con un adoquín de grandes dimensiones en el medio de la mano por la cual transitaban. En ese momento los iba pasando un camión así que a pesar de las maniobras realizadas, no pudieron evitar embestir al adoquín tras lo cual se tiraron a la banquina con el auto haciendo unos ruidos tremendos.
Descendieron del vehículo para ver los daños que al parecer eran serios, y al intentar ascender al rodado algunos ocupantes del mismo ya que los otros empujarían hasta llegar a la estación de Servicio que se veía cercana, fueron sorprendidos de pronto por dos individuos jóvenes que mediante amenazas les llevaron los celulares y dinero, dándose a la fuga, al parecer en bicicleta, tal el susto que los shockeó.
Grande fue la sorpresa cuando comentan indignados y desolados lo que les había ocurrido, encontrándose con otras nueve familias que habían sufrido similar acto delictivo de las dos manos de la ruta.
Por lo tanto, reclamaron que se patrulle esa zona para salvaguardar a los que por ella transitan, no solamente por el hecho de por sí grave de ser asaltados, sino para evitar que el mal sea mayor con insospechadas derivaciones en accidentes.
Pero también nos llegaron informaciones que a algún vehículo le cayó de pronto sobre el techo un adoquín como para que por el daño recibido paren la marcha, cuestión que es aprovechado por los cacos para su objetivo.
La policía vial, gendarmería, o a quien le corresponda, debe custodiar permanentemente esa zona, hoy peligrosa para que no se repitan este tipo de situaciones. ¡qué mal están las cosas por Dios!.



