El Gobierno bonaerense está avanzando en el traslado de detenidos que se encuentran en comisarías a unidades penales para mejorar las condiciones de alojamiento.
En este sentido, el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, señaló que "terminaremos a fin de marzo con el pase de 1700 presos", y manifestó que "esto producirá por un lado, la liberación de policía para que cumpla tareas de prevención y seguridad, y por otro, mejorar las condiciones de alojamiento de los detenidos".
Casal explicó que "tal como fue anunciado por el gobernador en diciembre, lo estamos cumpliendo", y comentó que en el distrito de Malvinas Argentinas, se anunció "la construcción de una alcaidía departamental que va a atender a unos 80 detenidos y liberará claramente todos los servicios de policía local".
Por último, manifestó que "habrá diez alcaidías más en departamentales que se van a establecer en los departamentos judiciales del Conurbano y con esto atendemos a que ningún detenido sea alojado en comisaría sino en alcaidía".
En cuanto al caso particular de Campana, la medida no tendrá gran impacto en cuanto a los efectivos que se "ganaran" y que dejaran de cumplir tareas dentro de la comisaría para pasar a desempeñarse en la vía pública. Actualmente hay un efectivo por tercio -por turno- que cumple el rol de imaginaria -el efectivo que esta a cargo de los calabozos- y que de igual manera deberá seguir estando para resguardar la seguridad en función de los nuevos delincuentes que sean detenidos, ya que estos no se podrán trasladar directamente a un Penal.



