Buenos Aires, (NA) -- El presidente Eduardo Duhalde lanzó ayer un plan para reinsertar a más de 600.000 beneficiarios de los programas Jefas y Jefes de Hogar Desocupados en el mercado laboral, y en ese marco afirmó que la "recesión terminó", permitiendo el paso a tiempos más "esperanzadores".
El ambicioso plan que fue anunciado en la Quinta presidencial de Olivos por el jefe de Estado y la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, apunta a que por seis meses diferentes empresas contratren a beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar Desocupados.
"Ha terminado la recesión, lo peor de la crisis ha pasado. Ahora se abren expectativas esperanzadoras. Espero que las empresas tomen como empleados a los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de familia para que estos obtengan un trabajo genuino. Vivimos una etapa esperanzadora", afirmó Duhalde al presentar el programa.
A partir de ahora, los descocupados incluídos en estos planes sociales tendrán la obligación de inscribir sus perfiles laborales en planillas que presentarán en los Municipios o sindicatos a los cuales pertenecieron, para ingresar a un registro de postulantes.
El nuevo sistema prevé que los beneficiarios sigan cobrando el subsidio de 150 lecops que les paga el Estado, pero ahora, además, tendrán la posibilidad de recibir un sueldo acorde a las tareas que puedan desempañar, si son contratados por seis meses como mínimo por las empresas.
Las empresas, que también deberán incribirse en un registro de pedido de nuevos empleados, pagarán a los flamantes trabajadores un sueldo de convenio y como beneficio para ellas no deberán hacer aportes sobre los 150 lecops que seguirá pagando el Estado en ese lapso.
"Estamos conscientes de que hace cuatro años la empresas cerraron, pero hoy, que la recesión se terminó, esas empresas recibirán ayuda, en tanto que los beneficiarios de los planes de Jefas y Jefes de Hogar podrán contar con una posibilidad real de trabajo", enfatizó el jefe de Estado en una conferencia de prensa ofrecida en la Quinta de Olivos.
En esa línea, Duhalde recalcó que el gran desafío es que las empresas, especialmente las medianas y pequeñas, que ha comenzado a producir materiales que antes se importaban, sepan que cuentan con personal registrado para cubrir sus necesidades.
"Cuando hablamos de empresas, también lo ampliamos a las familias que tengan la posibilidad de contratar personas de servicio doméstico o para otros necesidades", indicó el Presidente.
En este sentido, amplió: "Estamos verificando el gran crecimiento de pequeñas industrias que impulsadas por la exportación y sustitución de importaciones han tenido un crecimiento, como por el ejemplo los rubros de algodón, tejido, neumáticos, detergentes, vidrio, papeles y cartones, entre otros".
En tanto, la ministra Camaño evaluó que a partir del fin de la recesión se hace "imprescindible" la creación de fuentes "genuinas de trabajo" para los desocupados, y en ese marco reiteró que es una obligación que estos futuros trabajadores tengan su "historia laboral al día".
"Con esa obligación tendremos un registro al día de la capacidad laboral de estas personas y nosotros seremos el nexo para que las empresas que necesiten personal cuenten con los trabajores idóneos", explicó Camaño.
La titular de la cartera laboral señaló que este plan se extenderá por seis meses y luego la empresa deberá optar por contratar defintivamente al trabajador o rescindir su contrato.
Asimismo, para acceder al beneficio de contratar a un desocupado, la empresa tendrá que garantizar que no despedirá a ningún empleado de su plantilla permanente, y podrá tomar a trabajadores desocupados, sin contratarlos definitivamente, en tres oportunidades solamente.
Por otra parte, la ministra confirmó que ya hay 61.000 beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar que prestan servicios en varias provincias del país y se ilusionó con poder alcanzar la cifra de 600.000 en poco tiempo.



