Campana es una ciudad que impresiona muy bien a primera vista; sus anchas avenidas, los bulevares arbolados, plazas amplias y limpias, su iluminación imponente, el gran arco de entrada, y sus diagonales que marcan a fuego su identidad y espíritu urbano.
Pero a pesar de todo esto, lejos estamos de ser una ciudad donde todos sus habitantes se sientan orgullosos de vivir en ella.
Todavía nos persigue el fantasma de la desocupación, nos referimos a aquellos ciudadanos que quedaron marginados del actual sistema. En nuestros humildes barrios, que son muchos y muy poblados, donde hay algunos hermanos que no cuentan con servicios básicos como el agua potable(es decir el agua no contaminada).
Quizás el golpe mas duro que recibe nuestra sociedad es el de la inseguridad, a pesar de que los índices actuales están muy por debajo de otros centros urbanos de la provincia de Buenos Aires. También sabemos que no todos los delitos se denuncian y esto es particularmente grave para una comunidad civilizada; ya que a la hora de distribuir recursos para bajar la inseguridad en nuestro distrito, el gobierno provincial seguramente pone en la balanza la cantidad de delitos e ilícitos en la zona.
Hay una responsabilidad inherente a nuestras autoridades, pero también existe una responsabilidad civil que debemos practicar en forma permanente, se trata de denunciar ante quien corresponda cada ilícito sufrido personalmente, y difundirlo luego en nuestro circulo de amistades y porque no, buscar una solución en conjunto para evitar al menos la repetición del hecho; y acá entra a jugar el espíritu de solidaridad que es fundamental para el logro de objetivos comunes. Entonces seamos solidarios con el prójimo que ha sufrido una situación delictiva; e inmediatamente pongamos en alerta a nuestro entorno, esta es una herramienta básica en la lucha contra la inseguridad.
Obviamente nos quedan afuera varios temas para mejorar en nuestro ámbito; entre ellos el transporte publico, la educación vial y el gran monstruo de la contaminación, que no son temas menores y que merecen una investigación y un tratamiento a la altura de su gravedad.
Cuando seamos capaces como sociedad de al menos mejorar en parte estos temas, seguramente nos sentiremos más orgullosos de vivir en nuestra querida ciudad.
Nelson Aguilera*
* Ex alumno del Taller escuela de Periodismo y Comunicación "Mariano Moreno" y actual estudiante de 4to Año en Comunicación Social con Orientación en Periodismo y Publicidad. Correo electrónico: nelsonaguilera2004@yahoo.com.ar



