Buenos Aires, (NA)- El conflicto entre los productores rurales y el Gobierno entró ayer en un clima de máxima tensión luego de que las cuatro entidades del agro retomaron el paro al menos hasta el miércoles, mientras la administración de Cristina Kirchner evaluaba aplicar la Ley de Desabastecimiento para paliar el faltante de productos clave como carnes y verduras.
La ratificación de la medida de fuerza llegó como consecuencia de la «falta de propuestas» con que el Gobierno recibió en la noche del viernes a los ruralistas, según coincidieron en denunciar desde Federación Agraria, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Sociedad Rural (SRA) y Coninagro.
Aunque la primera línea kirchnerista evitó exponerse, la respuesta no se hizo esperar y desde los despachos oficiales bajó una fuerte queja para la «situación de presión» generada por la ratificación del paro y un cuestionamiento a los dirigentes por querer «resolver 16 días de paro en 4 horas de reunión».
Fue en ese marco que fuentes gubernamentales reiteraron la advertencia lanzada días atrás por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández: «La Ley de Desabastecimiento es una ley que está vigente y puede aplicarse».
Profundizado el conflicto, ambas partes coincidieron en señalar en público su «voluntad» de continuar las negociaciones el lunes próximo durante la reunión convocada por la Casa Rosada, aunque evitaron confirmar definitivamente la realización de ese encuentro.
Así, mientras desde Balcarce 50 advirtieron que no será fácil negociar bajo una nueva «situación de presión», las entidades indicaron por separado que su intención es continuar el diálogo pero que antes deberán «consensuar una estrategia». «La decisión es ir a dialogar, pero también me interesaría hablar con otras entidades para consensuar una posición y una estrategia», expresó al respecto el presidente de la SRA, Luciano Miguens.
La reunión para acordar una estrategia entre las cuatro entidades, en el marco de la mesa de enlace que instalaron, tendrá lugar mañana por la mañana, horas antes del encuentro previsto con los representantes oficiales.
Miguens aseguró que nadie del Gobierno se comunicó con las entidades del agro este sábado tras la ratificación del paro y consideró que si la Casa Rosada decide suspender el encuentro del lunes «sería una medida equivocada». «La continuidad del diálogo hace a una posibilidad de levantamiento total», evaluó, haciendo referencia a uno de los puntos que generan rispidez con el Gobierno, que este sábado se preguntaba si los dirigentes tenían realmente la capacidad de lograr que los productores del interior del país depongan las medidas de fuerza.
Al respecto, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi aclaró, reconoció que la situación en las bases es «muy compleja» y que hay «mucho descontento» por las generalidades planteadas en la noche de este viernes en la Casa de Gobierno.
Los ruralistas coincidieron en reclamar, cada uno a su turno, la suspensión por «al menos 90 días» del sistema de retenciones móviles. «El tema principal (de la reunión del viernes) eran las retenciones. Primero pedíamos la derogación, después la postergación hasta la próxima cosecha.



