Buenos Aires, (NA)- El Gobierno comenzó ayer una crucial negociación con el FMI en busca de un nuevo acuerdo que le permita refinanciar los 6.300 Millones de dólares que el país debe pagar a los organismos internacionales de crédito entre septiembre y diciembre próximos, una vez vencido el entendimiento que se encuentra en vigencia.
La misión negociadora encabezada por el jefe del Caso Argentino del FMI, John Thornton, llegó ayer al país, anticipando en una semana su llegada.
Esta comitiva pemamecerá dos semanas en Buenos Aires para completar la tercera revisión de las metas y comenzar negociaciones para llegar a un nuevo compromiso a tres años.
Los técnicos arribaron en medio de una polémica pública desatada por la difusión de un documento interno del organismo que pareciera endurecer las condiciones de negociación con el país.
Esta misión debe aprobar las cifras de la tercera revisión del actual acuerdo e iniciar la discusión para un nuevo acuerdo de tres años, que deberá tener vigencia a partir de septiembre.
La misión podrá comprobar que las metas del primer semestre que el país se comprometió a cumplir ante el organismo tendrían un sobrecumplimiento que llegaría a los 600 millones de pesos, por encima de la meta de 4.500 Millones, que había sido pactada con el organismo.
Trascendió que la misión permanecerá en el país hasta el 15 de julio próximo y hay temor entre los técnicos de que ese plazo no alcance, ya que las negociaciones podrían demorarse por la gran cantidad de puntos a definir y las diferencias entre las partes.
El 31 de agosto termina el acuerdo hoy vigente, y el 9 de septiembre la Argentina debería hacer un pago de 3.151 Millones de dólares.
La llegada de la misión significa el comienzo formal de las negociaciones entre el Fondo y el Gobierno argentino para llegar a un acuerdo de largo plazo.
El adelantamiento de la llegada en siete días demuestra el interés que existe en el FMI por avanzar con el análisis de una abultada agenda, ya que la negociación debería terminar el 31 de agosto, cuando vence el actual programa.
Thornton, quien encabeza la misión, se unirá al representante permanente en el país, John Dodsworth.
Está previsto que Eduardo Boresztein arribe en los próximos días para trabajar en el diseño de los bonos que se ofrecerán a los acreedores externos.
Otro dato importante a acordar es el índice del crecimiento económico ya que ello determinará cuánto se pagará por año en concepto de intereses de la deuda externa.
De estas negociaciones surgirá también la propuesta de quita que se le efectuará a los acreedores internacionales.



