El humo sigue invadiendo la ciudad, entró a la casa de los campanenses y sus efectos cada vez más nítidos acaparan todas las conversaciones.
Los especialistas coincidieron en que los más afectados son aquellos que padecen enfermedades respiratorias preexistentes y pusieron especial énfasis en la necesidad de consultar al médico ante la persistencia de síntomas.
De hecho, en el Hospital Austral indicaron que desde que comenzó el fenómeno, hubo un aumento en el número de consultas por parte de quienes tienen problemas respiratorios.
En dialogo con el programa Buen Día Campana, de Canal 15, el Director de Salud Comunitaria de la Secretaria de Salud Municipal, el doctor Roberto Simioli, confirmó que los efectos del humo no son por ahora nocivos directamente para la salud y resaltó que aún en el hospital San José no se han atendido casos graves provocados por el humo.
"Para la población en general los principales inconvenientes en la salud son la aparición de conjuntivitis, rinitis y laringitis, producidas por la irritación de las mucosas", aseguró Simioli.
"Estos problemas pueden continuar hasta 72 horas después de que desaparezca el humo", expresó por su parte el neumonólogo del Hospital Austral Alejandro Videla.
Respecto a los niños y los ancianos, el especialista indicó que hay más posibilidades de que sufran complicaciones de cuadros preexistentes.
"En los extremos de la vida es más habitual la ocurrencia de enfermedades respiratorias, como la bronquiolitis. Por eso se la podría denominar como población de riesgo". No obstante, aclaró que la exposición es equivalente a la de un fumador pasivo y que si no se prolonga en el tiempo no es nociva.
Si un niño tiene una complicación de su bronquiolitis, lo primero que se debe hacer es usar broncodilatadores, según lo haya indicado el médico de cabecera. En caso de que el cuadro no mejore hay que realizar una consulta urgente.
En opinión de Videla, los que más padecen las consecuencias del humo son los que sufren de enfisema, asma o bronquitis crónica: "Su cuadro empeora con la presencia de esta falsa niebla".
Por su parte, Alejandro Tepper, jefe del servicio respiratorio del hospital Gutiérrez coincidió en la evaluación: "Hay que poner especial atención en pacientes con enfermedades respiratorias previas como asma o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), ya que pueden agudizarse los síntomas existentes".
Para estos casos, también recomendó "agregar un broncodilatador y consultar al médico si la situación persiste".
En cuanto a la población general, si bien puede haber molestias, reiteró a este medio que el humo no es potencialmente tóxico.
Luciana Genna, médica de la guardia del hospital Santa Lucía, pidió que aquellas personas que presentan síntomas en los ojos "se acerquen si presentan mucha irritación". La especialista explicó que pueden aparecer casos de "alergias y queratitis" debido a la intensidad del fenómeno.
En la madrugada, el valor de monóxido de carbono alcanzó su pico máximo desde que comenzó la invasión de humo, llegando entre las 0 y las 4 a 17 PPM (partículas por millón). "Recién a las 30 particular por millón empieza a ser peligroso para la salud", confirmó Simioli, en la entrevista con Canal 15.



