Los trabajadores de la empresa petrolera Rhasa cortarán en el día de hoy la avenida Larrabure desde las 8.30 de la mañana con el objetivo de reclamar una inmediata solución al problema que se ha suscitado desde que la justicia Federal de Comodoro Rivadavia, interdictó el buque "Presidente Illia" en el puerto de la petrolera, generando la paralización de la actividad de la empresa que el jueves último anunció la suspensión del 50% de su personal, unos 50 trabajadores.
Los trabajadores, nucleados en el gremio del Petróleo y Gas Privado, realizaron múltiples gestiones para evitar que se llegue a esta situación pero no hubo respuesta de parte de la justicia por lo que hoy se realizará esta medida de fuerza por tiempo indeterminado y contando además con el apoyo de los gremios que también tienen representados en la empresa, como Camioneros y la UOCRA.
La causa sigue su curso:
El derrame petrolero ocasionado por el buque "Presidente Illia", causó un impacto de alrededor de 300.000 litros de una mancha oleosa compuesta por petróleo y líquidos emulsionantes, al liberar hidrocarburo por una de las bocas de lastre, que había sido reparada poco tiempo antes del incidente, según consta en la causa que lleva adelante la Justicia Federal de Comodoro Rivadavía.
En ese marco pudieron conocerse algunas precisiones del pronunciamiento judicial de la jueza de primera instancia, en párrafos que resultan significativos sobre la conducta que la doctora Parcio endilga a la tripulación del buque Illia. Así por ejemplo puede apreciarse que el barco estuvo fondeado en rada del puerto de Comodoro hasta las 19:30 hs del día del derrame, es decir tras completar las maniobras de carga de petróleo el 26 de diciembre.
Para la jueza, a esas horas la tripulación ya estaba en conocimiento del derrame producido, a raíz del antecedente de la reparación de una válvula poco tiempo antes, por lo que debía suponer que podría ocurrir un incidente de estas características; como también por el hecho de que a esas horas ya había una fuerte repercusión pública, debido a que la mancha oleosa había comenzado a impactar en las costas.
"A esta altura resulta concluyente que los aquí encartados (la tripulación del buque Illia) estaban en conocimiento de la avería sufrida y de las consecuencias ambientales que con ello habían producido", sostuvo el pronunciamiento, por lo que imputa a los tripulantes no dar aviso a las autoridades para evitar mayores consecuencias que las finalmente producidas. De esta manera, el pronunciamiento judicial señala que los imputados estaban en conocimiento de los hechos producidos, "demostrando con ello una actitud desaprensiva para con el medio ambiente en general, más aún siendo absolutamente conscientes de la riesgosa tarea que los convoca y en el medio (el mar) en el que la desarrollan".
Los antecedentes del buque también aportaban indicios suficientes de que podría ocurrir una situación como la que se produjo, ya que se había producido poco tiempo antes la rotura de una válvula con fuelle, elemento por el que finalmente ingresó el hidrocarburo que de este modo se condujo erróneamente hacia la bomba de lastre, eliminando junto al agua de estos tanques el petróleo que finalmente impactó en el mar y en las costas. En definitiva, se plantea que los tripulantes, con el capitán a la cabeza, debían prestar especial atención a la válvula que había sufrido un desperfecto con anterioridad, lo que podía provocar un "golpe de ariete".
"Resulta claro que se produce la salida de hidrocarburo por la boca de deslastre porque, habiéndoseles debido representar, por su conocimiento la posibilidad de que esto ocurriera, ni el capitán ni los oficiales ni los bomberos nada hicieron para evitarlo", se asegura en el auto de procesamiento.
En sus declaraciones, los imputados habían negado absolutamente la imputación, al señalar que en ningún momento pudieron advertir el derrame de hidrocarburo. Sobre este punto, la juez del caso considera que la relación de dependencia de los tripulantes y la relación jerárquica entre sí los llevó no sólo a negar los hechos para superar la situación que los incrimina, sino en resguardo de su propia fuente laboral.



