Buenos Aires, (NA)- La tirantez entre el Gobierno y el campo alcanzó ayer niveles estratosféricos, cuando productores realizaron un centenar de asambleas en el marco de la primera jornada del nuevo paro de las entidades del campo, mientras que la presidenta Cristina Kirchner echó mano al lenguaje de la calle para advertirles que ella tiene "aguante".
Así, con los canales de diálogo cortados entre los funcionarios y las entidades agropecuarias, las partes dieron señales claras de que el enfrentamiento es total, y que al menos hasta el 15 de mayo próximo, cuando las cámaras del agro volverán a reunirse para evaluar el resultado de la protesta, no hay atisbo alguno de negociación.



