Buenos Aires, (NA)- El paro de los transportistas de cargas agravó ayer el problema en las rutas y volvió la amenaza de desabastecimiento de productos de primera necesidad en las góndolas, mientras que el conflicto del agro continúa estancado y hoy deberán declarar ante la justicia participantes del acto de protesta del 19 de marzo pasado, a la altura de San Pedro.
Los camiones graneros se encolumnaron en las principales rutas de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y en algunos casos de Buenos Aires, como contraparte del paro agropecuario que les prohibía el paso sólo a ellos.
Esta situación generó un cortocircuito entre los empresarios camioneros y las entidades del agro, ya que se modifica el escenario de paro ideado por la Mesa de Enlace de evitar sólo el envío de granos a los mercados concentradores.
Ahora, si se extiende la medida de fuerza del transporte de cargas faltará hacienda y productos de primera necesidad en las bocas de expendio de todo el país.
Ante el nuevo panorama, el presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, advirtió, en declaraciones radiales, que "lo que hacen los transportistas no ayuda. Yo entiendo que los camioneros están sin trabajar, y les pido disculpas, pero esto aparece casi como algo en contra de los productores".
"Ahora, aparecen estos señores transportistas, enrarecen el ambiente, entorpecen la situación y traen un problema adicional", añadió molesto.
Advirtió también que estos "contrapiquetes" de los cerealeros pueden provocar desabastecimiento, uno de los efectos que los ruralistas quieren evitar para no perder apoyo en los centros urbanos.



