Buenos Aires, (NA)- El oficialismo logró aprobar ayer en la Cámara de Diputados y girar al Senado la ratificación de las retenciones móviles a las exportaciones de granos, tras diecisiete horas de debate e intensas negociaciones que desembocaron en una votación histórica a recinto completo, dirimida por apenas siete votos de diferencia.
Con 129 votos afirmativos, 122 negativos y dos abstenciones, el bloque oficialista logró imponer su postura y aprobar la norma proveniente del Poder Ejecutivo, luego de incorporar a última hora nuevas modificaciones al proyecto tendientes a beneficiar a los pequeños productores.
Gritos, abrazos y hasta algunas lágrimas prosiguieron al resultado de la votación, lo que cortó con las largas horas de espera y nerviosismo seguidas bajo la atenta mirada de los dirigentes agropecuarios Mario Llambías (CRA), Luciano Miguens (SRA) y Eduardo Buzzi (FAA).
La votación final, que superó en unos votos el número necesario para aprobar las retenciones (mitad más uno de los presentes, sobre un total de 254), fue fruto de un intenso trabajo de los legisladores oficialistas, quienes intentaron por todos los frentes satisfacer el pedido de la Casa Rosada: no tocar la resolución 125, que configura el artículo uno del proyecto. «La legitimidad de esta votación es histórica», porque la Cámara baja «nunca tuvo la totalidad de diputados presentes», destacó un todavía exultante Agustín Rossi, titular del bloque del Frente para la Victoria, y blanco de presiones de la Casa Rosada y los dirigentes ruralistas en el último mes.
De esta forma, en el marco de una histórica jornada parlamentaria, la Cámara baja le dio curso a la controvertida ley, a pesar de las disidencias del sector agropecuario, que amenaza con volver a las medidas de fuerza en todo el país o plantear recursos judiciales tras el debate en el Senado.



