Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner planea imprimirle desde diciembre próximo un «profundo vuelco» a su gestión, que podría incluir una renovación del Gabinete Nacional.
Así lo revelaron ayer a la agencia Noticias Argentinas fuentes cercanas al primer mandatario, entre ellas un propio integrante del Gabinete.
Los informantes coincidieron en que diciembre marcará para el Gobierno una suerte de «bisagra» en la perspectiva hacia una segunda etapa de la gestión.
Esa «bisagra», indicaron las fuentes consultadas, incluirá «seguramente» modificaciones en la constitución del Gabinete nacional, a partir de la premisa de que «varios de los ministros habrán cumplido con el cometido para el que fueron convocados».
En ese marco se habla de que al menos tres ministros dejarán sus actuales funciones y que quizá alguno de ellos no se aleje del Gabinete sino que pase a otra función.
Todos los informantes consultados por esta agencia tienen estrecha relación con el presidente Kirchner y pidieron especialmente no ser identificados dado el carácter de la información.
Dentro de la misma perspectiva a futuro se ubican el pleno funcionamiento del Plan de Infraestructura, que ya se sabe estará a cargo del poderoso ministro Julio De Vido, uno de los hombres de mayor confianza de Kirchner.
También en el Gobierno se esperanzan con la renovación de la Corte Suprema de Justicia y un acuerdo importante con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En un plano más abajo, Kirchner tiene ubicada la renovación de la estructura del PJ, que negocia con el ex mandatario Eduardo Duhalde, apuntando a eventuales elecciones partidarias para fines de marzo del año que viene.
La renovación partidaria estará anudada al saldo final que arrojará el raid electoral en las provincias y centenares de municipios del país, en los que Kirchner tiene fundadas esperanzas de sumar la fuerza que le permita independendizarse de Duhalde.
Esto también es reconocido por los informantes contactados por la agencia NA quienes admitieron que por estos días enviados de Kirchner «negocian espacios de poder en cada rincón del territorio nacional».
Confiado en que su nivel de aceptación popular se mantenga en los mismos niveles que en la actualidad, Kirchner de momento «avanza sin obstáculos de gran magnitud», aseguran sus colaboradores.
Recién en estos días, Kirchner desde Europa está siguiendo con preocupación el oleaje que produjo el anuncio de la incorporación de los 200 pesos no remunerativos al sueldo de los privados, en función del impacto que generará sobre el denominado Coeficiente de Variación Salarial (CVS).
Esta situación generó el primer encontronazo intestino de importancia, que mide fuerzas entre los sectores políticos del gobierno con los técnicos del ministerio de Economía, encabezados por el propio titular de la cartera, Roberto Lavagna.
Las quejas de los sectores bancarios y de deudores crediticios taparon con creces a los chisporroteos que venían dándose en torno a la cuestión militar de las extradiciones, un tema que está pendiente de definición presidencial.



