Ayer realizaron un rastrillaje en la zona donde hallaron los cadáveres mutilados.
La policía sigue buscando intensamente a los dos hijos de la pareja que fue hallada muerta en la Panamericana en la zona de Río Luján en la mañana del martes. Los investigadores temen que hayan corrido la misma suerte que sus padres.
Ayer, efectivos de la comisaría local, de la Distrital Campana, del Escuadrón de Caballería, el GAD, Destacamento Alto Los Cardales, y de las dependencias de Escobar, Savio y Loma Verde, -unos 50 en total- realizaron un intenso rastrillaje en las inmediaciones de donde fueron encontrados los cuerpos, por orden del fiscal Pernici. Los efectivos "peinaron" el área a pie y a caballo, sin encontrar ningún elemento que pueda servir para la causa.
En tanto, las autopsias revelaron que a Marcelo Mansilla (41) y su mujer Sandra Alicia Rabago (37), los asesinaron a golpes en la cabeza con un objeto similar a un hacha.
La brutalidad empleada por el o los homicidas robustece la hipótesis de algún crimen de índole pasional o relacionado con una venganza.
Sin embargo, la desaparición de los chicos, Agustín de 11 años y Milagros de 8, le agrega a los pesquisas más misterio a un caso que aún no tiene sospechosos en la mira.
Una de las hipótesis de los investigadores es que los chicos pudieron haber sido dejados en custodia a algún conocido por la propia pareja porque ellos sabían que estaban en peligro o amenazados.
Mansilla era empleado de una estación de servicio de José C. Paz y junto a su mujer Rabago, ama de casa, vivían con sus hijos en Barrio Frino, donde anoche se realizó un allanamiento.
El caso es investigado simultáneamente por dos fiscalías, la del fiscal de Zárate-Campana Marcelo Pernici que está a cargo del doble homicidio, y la descentralizada de Malvinas Argentina que tenía la denuncia por la desaparición de todo el grupo familiar desde el jueves pasado cuando se radicó la denuncia.
Otra de las pistas a seguir por los fiscales y la policía es la desaparición del auto de la familia. El vehículo apareció ayer incinerado en medio de un barrio de Los Polvorines.
Por lo que declaró el hermano de la mujer, que vive frente al domicilio de la pareja, la mañana que desaparecieron escuchó cómo el auto de su cuñado se iba del lugar a gran velocidad.
Los investigadores del doble crimen recibieron ayer las conclusiones de las autopsias.
Los médicos forenses de la Policía Científica que practicaron las autopsias en la morgue del cementerio de nuestra ciudad determinaron que la pareja aparentemente fue asesinada en el mismo lugar del hallazgo y llevaban al menos tres días de muertos.
En el caso de Mansilla, los peritos determinaron que fue asesinado de dos hachazos, uno en la nuca y otro arriba de la oreja izquierda.
El hombre además tenía cinta de embalar tapándole la boca y los ojos y las manos atadas. Respecto a la mujer, los forenses se encontraron con que tenía las partes blandas y los huesos de la cara comidos por perros y roedores.
La presunción es que también fue asesinada de un hachazo en el rostro y a pesar de que también tenía una puñalada en el hígado, no era perforante y descartaron esa lesión como la causal de muerte.
Los expertos también encontraron cinta de embalar en la cabellera de la mujer, lo que hace presumir que también estaba vendada o amordazada.
A los peritos que revisaron la escena del crimen les llamó la atención que ninguno de los dos cadáveres tuviera medias ni calzado, con lo que no descartan que hayan sido sacados de su domicilio por la fuerza.
Los peritos en rastros levantaron de la escena del crimen varios materiales para investigar en laboratorio: las mantas con las que estaban cubiertos los cadáveres, elementos pilosos, las cintas con las que los vendaron y, en especial, un guante de trabajo color gris, encontrado a 12 metros de los cadáveres.
Los cadáveres fueron hallados el martes a la mañana en un sector de pastizales bajos ubicado al costado de la Autopista Panamericana, a la altura del kilómetro 60, en las inmediaciones de Río Luján.
Un empleado de la autopista que realizaba tareas de limpieza se acercó al ver a unos perros olfateando, vio los cadáveres y avisó a la policía.



