Buenos Aires, (NA)- Una cifra récord de público de más de 1.200.000 visitantes recorrió la edición 2008 de la Exposición Rural de Palermo, que concluyó ayer luego de tres semanas de exhibición en la ciudad del potencial del campo argentino y de debates por la fuerte estela que había dejado la protesta agraria por las retenciones a las exportaciones.
Durante la última jornada de la muestra, por fin bajo el sol porteño, aunque en una jornada fría, fueron 80 mil las personaas que la visitaron.
La nota del día tuvo color político con la presencia del vicepresidente Julio Cobos, victoreado a cada paso por haber hecho caer con su voto la polémica resolución 125 que provocó cuatro meses de protesta agraria.
El cierre de actividades consistió en una exhibición de entrevero de tropillas, alrededor de un gran fogón que se formó en el centro de la arena principal del Predio Ferial de Palermo.
Frente a tribunas repletas, las cinco tropillas demostraron su habilidad en la ciudad y trasladaron por algunos minutos la histórica fiesta de la Tradición de San Antonio de Areco a pleno corazón porteño.
El espectáculo constó de un caballo que lleva una campana y que encabeza una tropilla, y que en un determinado momento se "entreveran" con las cuatro restantes que están en pista pero se vuelven a reunir en grupo de manera natural.
El cadete Juan José Güiraldes -fundador de la Confederación Gaucha Argentina- inició la costumbre del entrevero en una fiesta gaucha en los pagos de la mencionada localidad bonaerense, declarada Capital de la Tradición, cuando se mezclaron diversas tropillas frente al público en un incidente que se convirtió en festival.
Los aplausos no dejaban de bajar desde las gradas y la gente concluyó así un día de pleno sol en la Rural, que arrojó una convocatoria de más de 80 mil personas.
En el palco oficial, los socios de la Sociedad Rural Argentina participaban de la fiesta y se mimetizaron con el clima que se había generado en el Picadero.
De hecho, hasta tarde se mantuvieron abiertos los stands, y muchos murmuraban el sentido de pertenencia que se generó en la muestra, a la que se consideró el búnker del campo.
Dos veces se escuchó en la pista la marcha de San Lorenzo, y en cada una de ellas la gente estalló en aplausos, y luego respondieron con marcada emoción un "Viva la Patria" y un "Viva la Tradición".
El que no se quiso perderse la fiesta fue el presidente de la SRA, Luciano Miguens, quien se hizo un alto en la reunión que mantenían en esa misma hora la Mesa de Enlace con el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y fue aplaudido por la multitud.
Sin embargo, no pudo quedarse a la entrega de premios a los jinetes que comandaban el entrevero, que quedó en manos del vicepresidente de la entidad, Hugo Biolcatti, y de los directivos Daniel Pellegrina y Enrique Fernández Speroni.
En una de las tribunas laterales había un grupo muy numeroso que había arribado a Palermo desde San Antonio de Areco, que gritaba y animaba cada pase de las tropillas.
Antes del colorido cierre, se presentó en la arena central el seleccionado argentino de Pato que realizó el ya infaltable Campeonato de Pato Picadero, que alegró a los presentes por la gran destreza de sus jugadores.



