Si bien no he nacido en Campana, desde corta edad fue esta la ciudad elegida por mis progenitores para nuestra radicación familiar, y el tiempo inexorable determinó que considere a este pago como si fuera el de mi propio nacimiento. Mi conocida aplicación a los estudios lingüísticos me motivó, para esta oportunidad, estudiar los orígenes del vocablo.
Pago, en la acepción que nos ocupa, es una voz arcaica procedente del latín pagum, que conserva, por lo menos en el Río de la Plata, en Bolivia y en el Perú, el significado de ´lugar donde una persona nació o donde está arraigada´ o, también, el sentido de ´lugar o región, principalmente rural´.
En una milonga de Manuel Fama, que se hizo célebre en el Río de la Plata interpretada por la orquesta de Juan D´Arienzo, se cantaba: Soy del pago de Areco/ Tierra de Segundo Sombra,/la paisanada me nombra,/y en el fogón se oye el eco,/soy canto de una raza,/canción de Santos Vega,/como jirón que llega,/ pialando baguales,/ soy potro redomón.
Si nos remontamos a la antigüedad y nos detenemos a pensar en el ocaso del Imperio Romano y en la Alta Edad Media: las personas nacían, vivían la vida entera y morían sin jamás haber salido de su pueblo. Cuando el cristianismo se extendió por el Imperio Romano, principalmente después de Constantino -que gobernó en el siglo IV de nuestra era-, hubo pequeños poblados rurales, los pagos, donde la nueva religión demoró siglos en llegar, de manera que sus habitantes, los paganos, no estaban bautizados. También hubo gente que huyó de las grandes ciudades y se refugió en los pagos para no verse obligada a adherirse al cristianismo.
Poco a poco, la palabra pagano fue cambiando de sentido para referirse no ya a los habitantes de los pagos, sino a las personas que no estaban bautizadas por el rito cristiano.
Con notable reiteración, José Hernández, en so obra "El gaucho Martín Fierro" y "La vuelta de Martín Fierro" inserta en sus sextinas la palabra pago. En varias ocasiones experimentó el placer de visitar los pagos de San Antonio de Areco para ofrecer algunas charlas sobre Guiraldes y su obra "Don Segundo Sombra".Se trata de " Don Segundo Sombra" una novela rural argentina de Ricardo Güiraldes que a diferencia del poema "Martín Fierro" de José Hernández no reivindica socialmente al gaucho, sino que lo evoca como personaje legendario ("sombra"), en un tono elegíaco.
Demás está agregar mi personal interés por las implicancias de la palabra pago, especialmente en obras paradigmáticas de la literatura argentina.
El autor es escritor y periodista, director del Taller Escuela Mariano Moreno (TEMM), de Periodismo y Comunicación.



