Uno tiene varias bandas y recitales vividos; Roger Waters, U2, Skatalites, el espectro completo del rock nacional desde Sumo hasta Cadena, muchisimas puestas en escena, electricos, formatos sonido quadrofonico, 3D, recitales al aire libre, todo lo que uno pueda imaginarse, pero la actuacion del domingo de Los Garfios en el Teatro Coliseo dejo descubrir desde el palco que tuve el honor de compartir con el Licenciado en Musica Guillermo Stamponi la evidencia insoslayable de un hecho que muchas veces dejamos pasar por la voragine en que vivimos, por los tiempos que nos devoran, ese momento hermoso transmitido por una banda de rock fue generado por los amigos con que desde hace tantos años compartimos tantos momentos de alegria y otros tantos de tristeza.
Estaban casi todos, seguramente los que no ocuparon tan historicas butacas lo estaban disfrutando desde un poco mas alto que los palcos que flamearon la bandera del " de moño" .
Trasnochando casi luego en el Bar Carlos I compartiendo unas horrendas cervezas brasileras con Carlos Prato, el productor del espectaculo (vaya aquí el que sera un eterno agradecimiento y recuerdo a su socio Oscar Papalardo), destacamos y festejamos la hermosa iniciativa de la banda de agregarle al recital el formato acustico a varias viejas canciones garfias, los momentos de los invitados, el mas alto con la participacion de un nombre de la musica tropical de nuestra ciudad, el maestro Angelito Barrientos, quien me hizo recordar ya unos cuantos años cuando viernes por la noche se prestaba desintersadamente a tocar en las kermeses de la escuelaN° 7 donde la cooperadora en donde mis viejos participaban organizaban esos bailes para juntar fondos (y se servian ravioles con mozos como el padre de otro musico notable Claudio Volpi, el servia verdaderos ravioles voladores aquellas tardes donde tambien tocaban Los Indios Tacunau para aquellos fines de la gloriosa John Fitzgerald Kennedy).
Y Los Garfios aparecieron puntualmente en escena en la noche del recordatorio del fallecimiento del padre de la patria, y el show extenso, el recorrido de lo mejor de su discografia, una escenografia de living moderno y arquitectonico, una iluminacion brillante y un sonido no menor, hicieron que las casi dos horas de show se pasaran sin darnos cuenta para quedar grabadas mas que en fotos, camaras y formatos de DVD, en nuestros corazones para siempre.
Una cosita de cada uno, de mi vecino Queto su cada vez mayor profesionalismo y su estudio puesto en el lugar (Claro que Todo puede ser peor eh); de Dani, como nos costo dar de baja ese controlador fiscal eh, que remedio nos enviaste con Carla para esta enfermedad; Walter, camisa y corbata porque sos de verdad un grande, que sana envidia que te tengo amigo, un dia me tenes que dar un abc; y Rober, los tiempos van cambiando viste, ahora estamos un poco mas aggiornados, un poco mas grandes, pero la lucha de latinoamerica nunca se olvida, al contrario, cada vez mas latente para que la escuchen desde un norte en crisis irreversible, aquí estamos con todos los defectos de nuestros politicos, pero con toda nuestra voz y letras para seguir al lado de los que trabajamos dia a dia por un pais mejor.
El final con los hijitos y sobrinitos en el escenario nos dejo la feliz certeza de que esto no solamente esta vivo y latente, sino que esta locura garfia recien empieza.
Marcelo E. Boscoso



