InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
viernes, 25/sep/2026 - 00:47
 
Parcialmente nuboso
16ºC Viento del Nordeste a 13Km/h
Parcialmente nuboso
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del miércoles, 23/jul/2003 de La Auténtica Defensa.

Táctica y estrategia  
Por José Enrique Velázquez




LA PLATA, (Especial para AIBA). La gira que realizó recientemente el presidente Néstor Kirchner por varios países de Europa puso en evidencia su estrategia para encarar negociaciones.

En ellas, haciendo valer su investidura, comenzó ´marcando la cancha´ y puso los límites –piso y techo— por donde discurrirá el diálogo.

Con severidad presentó los puntos más duros para sus interlocutores que, acostumbrados a cierta hipocresía del lenguaje ´diplomático´, no esperaban recibir tan grande acometida de quien suponen un novato en las relaciones internacionales. Y aunque en general los empresarios europeos son altamente expertos en negociaciones, en estas primeras reuniones se vieron superados por alguien que les habló sin eufemismos, con una claridad y una severidad que no son utilizadas habitualmente por funcionarios públicos.

Suele decirse que no hay mejor defensa que un buen ataque o que el que pega primero, pega dos veces. Alguna de estas fórmulas son las que ´ha comprado´ el presidente para utilizar en este tipo de conversaciones. Sabe que el factor sorpresa es un aliado indispensable cuando se trata de discutir con quienes son especialistas en sacar ventajas de las debilidades del ´adversario´.

Pero luego del asombro que provocó en los empresarios europeos –especialmente áspero fue con los españoles—, cambia su modo para dejar abierta la posibilidad del diálogo. Y suele terminar las reuniones con amabilidad, hasta con algún toque de humor, para que quede claro que las conversaciones habrán de continuar.

La heterodoxia de su postura, aunque la estrategia que emplea no es novedosa, provocó críticas en cierta prensa, sobre todo en la española, que quedó –en general— sorprendida y ofendida por la postura que exhibió el presidente argentino.

Esperaban las cortesías tradicionales o el agradecimiento eterno por las inversiones que sus empresas realizaron en el país y no quisieron entender a alguien que les habló en otro tono.

Alguien que parece conocer a la perfección el lenguaje que usan los empresarios para cerrar sus negocios, donde las delicadezas son dejadas de lado para ir a lo concreto. Y lo concreto pasa por las ganancias que obtienen sus empresas.

Es obvio que ningún empresario que se precie de tal invierte para perder. Y sería una ingenuidad pretender que lo haga. Pero es claro –y lo expresó ríspidamente el presidente— que aquellos que hoy reclaman porque ´están perdiendo´, obtuvieron fortísimas ganancias en la década de los ´90. Y que luego de la debacle económica y política de finales del 2001, todos los argentinos hemos perdido. Unos más, otros menos, pero algo hemos perdido en esta gran derrota nacional.

Si es cierto que las empresas están perdiendo, seguramente tienen más posibilidades de compensar ese presunto déficit con los beneficios logrados antes. Lo cual no está al alcance de, por ejemplo, los asalariados. Y esto en el caso de que aún tengan trabajo.

El presidente, que parece conocer al dedillo las inequidades que produjo –sobre todo en materia de distribución del ingreso— el modelo de los ´90, aspira a modificar esa flagrante desigualdad. Para lo cual ha adoptado la estrategia comentada. Pero también sabe que no todo se soluciona con sólo táctica y estrategia. Por eso no puso ningún reparo estéril (del tipo ´voy cuando yo quiero´) a la inesperada invitación (algunos la llaman citación) que le hizo llegar el presidente Bush para reunirse en Washington.

Sabe que de esa reunión puede surgir un apoyo decisivo para lograr el acuerdo con el Fondo Monetario que, mal que nos pese, es fundamental para que la recuperación de la economía y el crecimiento del país continúen en los próximos años.

La gira por Europa dejó un saldo positivo por el respaldo que obtuvo Kirchner de los principales jefes de Estado –el más trascendental, el del cada día más influyente canciller alemán, Schröeder-, para impulsar el acuerdo con el FMI. La entrevista con el presidente de los Estados Unidos podría constituirse en ´la frutilla del postre´, que definiera con rapidez ese acuerdo.

Es posible que en ese diálogo Kirchner pueda introducir cuestiones vitales para el país, como el tema de los subsidios agropecuarios que van contra las reglas básicas del capitalismo y que perjudican notoriamente a nuestra economía. Pero también intentará hacer conocer a su interlocutor la dura realidad que vivimos los argentinos, luego de soportar una crisis tan larga y profunda que ha dejado un balance de millones de habitantes debajo de la línea de pobreza, con un altísimo porcentaje del nivel de desempleo.

Esa realidad que intentará explicar Kirchner, se palpa todos los días en el país real. La violencia parece imponerse y sólo una actitud firme de los gobiernos y de la comunidad podrá impedir que triunfe en toda la línea. Por eso el gobernador Solá ha adoptado su propia estrategia que apunta por un lado a integrar a esa comunidad en la guerra contra el delito y por otro a limpiar a la Policía de sus componentes indeseables.

Cierto es que el problema no se circunscribe a la provincia de Buenos Aires, pero su superpoblado Conurbano aparece como el epicentro del delito y la violencia. A los que no son ajenos algunos malos policías, que están más cercanos a la delincuencia que a la institución. Pero no es sólo ´la

Bonaerense´ la que está contaminada, aunque es la más fácil de atacar. No resulta más eficaz la Policía Federal ni las de otras provincias argentinas, a pesar de que su repercusión mediática es inferior. Tampoco están excluidas de contar con bolsones de corrupción, como si una cultura perversamente tolerante lo hubiera fomentado hasta llegar a límites explosivos.

La estrategia de Felipe Solá demuestra que no ignora esa realidad. Habrá que ver si la visión del gobierno nacional coincide realmente con la del gobernador bonaerense. Será la manera de contener este flagelo que atemoriza a la mayoría de los argentinos.


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-