De vez en cuando nos encontramos por las veredas de la Rocca, de lejos lo reconozco fácilmente por su forma de caminar casi apurada, su saco cuadrillé marrón y la carterita bajo el brazo.
En otras ocasiones en alguna esquina, en trío con Jorge Modarelli y Alides Cruz, siempre sonrientes, caras de vagos jóvenes y poder abrir la puerta de esas rondas de anécdotas y recuerdos es sencillamente olvidar que cierra por ejemplo "la verdulería y la carnicería" y volver a casa con el mejor alimento del tiempo compartido. En los actos culturales, aparece del brazo de Nélida como una postal de las mejores, esas que no pierden color.
Una vez, hace muchos años me contó que escribía en los boletos de los colectivos, aquellos que venían con números y colores , esos que cortaba y daba en mano el colectivero de rigurosa camisa celeste, celeste-colectivero.
Ahora que los boletos locales, los da una máquina y son blancos escritos de un solo lado, y tienen más lugar para escribir gotárdicas, se lo comento y ríe mientras me cuenta que por fin le llegó ¡la buena!: armaron una cooperativa con Ronald Nash, Fernando Pino y Raúl Russell entre otros y tienen todo lo que necesitan, y me pide:
-Querida: atendeme el apoyo a la actividad cultural y a mis amigos que bien conocés, porque yo viste? Con la Minervita nueva y la cantidad de lectores que tengo ahora... no me alcanza el tiempo para todo.
-Mire Gotardo, qué hermoso sol da sobre este banco, cierto? Dan ganas de quedarse...
-Con la plaza principal tan linda ahora, querés leer algunas cosas que escribí?
Hay gente doblemente espantapájaros; no tienen ideas y ahuyentan las ajenas.
Ciertas personas debieran tener, en la frente, un cartel: "Prohibido estacionar ideas".
En la Vida uno da examen todos los días, y no sabe de qué se va a recibir.
Hay personas que tardaron tanto en madurar, que olvidaron para qué querían hacerlo.
"EX", epitafio de quienes se creían imprescindibles.
La coherencia de ciertas personas, reside en su permanente incoherencia.
Hay gente tan hueca, que cuando muere, ni podemos decir que deja un vacío.
Era tan mentiroso, que no le creían ni cuando se callaba
"¡No me hablen de política ni de economía ni de!" Hay personas que en un cómodo striptease se van quitando los compromisos de vivir. ¡Y que, desnuda, transita lo más campante!
El mayor riesgo para el mentiroso, no es ser descubierto, sino creerse a sí mismo.
"Aquí donde usted me ve, yo me hice solo". (¡Hombre, podría haberle pedido ayuda a alguien que lo corrigiese, aunque sea un poquito!)
Era incapaz de matar una mosca; se conformaba con hombres, mujeres, niños.
Frente a las vidrieras de las pinturerías, pensamos en qué hermoso y saludable sería cambiar el color de tantos seres grises, pero ¿quién le pasa el pincel a esa gente?
Por temor a serlo algún día, desde su juventud había sido viejo.
La oportunidad, es un tren que casi siempre decidimos tomar cuando ya partió.
Cartel en el camino "Cuidado. Animales sueltos". Miramos para todos lados, y como no vemos un ser viviente ni por casualidad, discurrimos que el anuncio es por nosotros.
-¡Gracias Gotardo! Hasta la próxima!
-Saludo a esas personas que no nos leen, que no compraron nuestros libros, pero nos dicen: -Me dijeron que estás escribiendo mucho; eso es muy bueno, no dejés de escribir.
Y si no nos vemos antes, Nena, acordate el 1º de diciembre: Un vaso de tinto por mi cumpleaños y SALUD!
Y así fue, el 1º de diciembre, almuerzo de domingo soleado, sin ruido, casi en silencio, el vaso de tinto se levantó por El Escribidor.
Stella Maris González Chuquel
(*) textos extraídos de "Circunstancias & Situaciones"
Ediciones "La Minervita" -Año 2000.-



