Buenos Aires (Especial de NA) -- No hay ánimo en los gobiernos de la Argentina y Estados Unidos de que la relación vuelva a salirse de madre luego del primer roce bilateral en la era Obama, pero el cruce por un comentario del nuevo jefe de la CIA genera reflexiones de fondo y de forma. De fondo: que la crisis pueda impactar de manera tal que cause inestabilidad en la Argentina.
De forma: que sea el flamante jefe de la CIA Leon Panetta el que lo suelte, producto de "un comentario de una fuente latinoamericana" y en una conferencia en la que comunicaba que ese organismo va a ser inteligencia económica.
En cuanto al fondo de la cuestión, no está claro y ni el Gobierno puede mensurarlo, cuál será el impacto real de la crisis en la Argentina, pero es poco probable que conlleve inestabilidad en el sentido institucional de la palabra.
En este aspecto, hay análisis contradictorios. Algunos dicen que impacto habrá, pero que será apenas un bollo en la carrocería y otros, como la fuente que proveyó a Panetta consideran que el golpe será de frente y a buena velocidad.
Entre estos últimos se encuentra un informe reciente del Grupo BBVA que indica que la Argentina y Venezuela son los países que recibirán el mayor impacto de la crisis "por su propio riesgo".
Esos análisis sostienen que la Argentina podría sufrir un gran impacto por la menor demanda mundial de carne, maíz, soja y trigo, pese a que parte de esas exportaciones ya están reducidas en un marco de conflicto agrario crónico.
Pero hay voces disonantes. El economista Eduardo Curia, del Centro de Análisis Social y Económico, opinó que el país "está infinitamente mejor que en los 90" para enfrentar la crisis, aunque pide correcciones al modelo como elevar el tipo de cambio.
Por su parte, Benjamin Hopenhayn, miembro del Grupo Fénix y profesor de Economía y Finanzas Internacionales en la UBA, resumió una posición muy difundida de que "la Argentina está bastante blindada por su mala calificación".
"El default asegura mala reputación por un tiempo largo (...), para el mundo de las finanzas es un pecado grave, razón por la cual no somos recipientes de las corrientes de capital que vuelan de un lado a otro, a diferencia de Brasil y Chile. Al no recibir fondo de capital si hay una restricción no nos afecta tanto".
Lo cierto es que el comentario de Panetta llega en un momento en el que el Gobierno busca amortiguar tanto el impacto real del derrumbe como los pronósticos sobre ese impacto. .
¿Un desliz?
La primera reflexión sobre "las formas" de este incidente que vuelve a poner a la Argentina en la peor vidriera mundial, es que esa agencia, con sus métodos cuestionados, ahora supervise el desarrollo de la crisis económica en otros países.
La información que recibe Obama en su escritorio a diario se suma al habitual reporte de inteligencia que cataloga las principales amenazas de seguridad para Estados Unidos.
Justamente basado en esos objetivos, el organismo de inteligencia acumuló una larga historia de intromisiones en asuntos internos de Latinoamérica. Por el último capítulo, un agente acaba de ser expulsado de Bolivia.
Obama prometió cambiarle la cara y Panetta es su hombre allí.
Pero suena al menos frágil el hecho de atribuir semejante pronóstico a "una fuente latinoamericana" que no identificó.
También es cierto que el Gobierno argentino, por más esfuerzos que haya hecho por acercarse a Obama, luego de cinco años de desencuentros con Bush, no puede despegarse de países considerados imprevisibles. Una política exterior oscilante y llena de cruces diplomáticos contribuyó a forjar esa imagen.
El comentario sugiere además que para Washington la relación no cambió, más allá de que el Departamento de Estado repita que la Argentina ahora es "un socio importante" en la región.
Lo cierto es que la diplomacia estadounidense buscó desligarse de los dichos del jefe de la CIA, a tal punto que los comentarios de Panetta sorprendieron a Wayne en Mar del Plata mientras disertaba sobre "los desafíos de la nueva administración".
"Fue una persona que habló ante una repregunta en una conferencia de prensa, no es que es un informe del Gobierno de Estados Unidos que fija las coordenadas sobre la Argentina", delimitó una alta fuente de la embajada estadounidense.
Agregó que "la dirección está clara, la situación internacional nos obliga a cooperar y hay que preservar la relación más allá de este hecho desafortunado".
Las especulaciones de Panetta tomaron a la Casa Rosada en medio de las gestiones para encarrilar la relación y para que Cristina Kirchner tenga su primer cara a cara con Obama en la Cumbre del G20 o en la de las Américas de Trinidad y Tobago.
"Es contradictorio con la línea de trabajo que veníamos llevando. Hubo una reunión de alto nivel, vinieron legisladores de allá, van a ir legisladores de acá para ir construyendo esta nueva relación. Ahora depende de ellos", evaluó un vocero oficial con acceso al despacho presidencial.
Por lo pronto, esta vez ni Néstor ni Cristina Kirchner salieron a responder, lo cual es una señal de convivencia. La réplica, estuvo a cargo del canciller Jorge Taiana.
gprofiti@noticiasargentinas.com
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- "Obama prometió cambiarle la cara a la CIA y Panetta es su hombre allí. Pero suena al menos frágil el hecho de atribuir semejante pronóstico a una fuente latinoamericana que no identificó".
- Las especulaciones de Panetta tomaron a la Casa Rosada en medio de las gestiones para encarrilar la relación y para que Cristina Kirchner tenga su primer cara a cara con Obama en la Cumbre del G20 o en la de las Américas de Trinidad y Tobago.



