Se estima que en Argentina más de dos millones de personas presentan algún grado de enfermedad renal, sin embargo no lo saben porque una de las características más peligrosas de este mal es su silencio. Ocurre que durante años puede resultar asintomática y cuando comienza a dar noticias ya es un mal grave que requiere de diálisis o de un trasplante.
Según datos del Cucaiba en territorio bonaerense hay 10.200 pacientes en diálisis, de los cuales 2.100 se encuentran en lista de espera para trasplante renal. Sin embargo, los especialistas insisten en que un simple análisis de orina y sangre permiten detectar en forma temprana la enfermedad y evitar que avance hasta destruir la función renal.



