Fuerzas especiales de la Policía Federal, de Buenos Aires y de Misiones, realizaron varios operativos en esta provincia, vinculados con la causa de la efedrina, a cargo del juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, quien remitió un exhorto a su colega de Posadas, Ramón Chávez, para continuar aquí la investigación de tan resonante caso.
El jefe del operativo capitán Marcelo Byrne, subdirector de la delegación departamental de investigaciones del tráfico de drogas ilícitas de la bonaerense, se mostró cauto en torno de los resultados pero pudo saberse que en allanamientos realizados en Posadas y en San Vicente, que dio como resultado la detención de Pedro "Piti" Arrúa, un ex convicto que habita una lujosa residencia en el barrio Alta Gracia de la capital misionera y de su hermano, el contador Jorge Arrúa, radicado en San Vicente, distante 250 kilómetros al norte de esta ciudad, se hallaron pruebas importantes.
A través de escuchas telefónicas, Faggionato Márquez habría comprobado que Piti Arrúa mantuvo conversaciones con el mexicano Jesús Martínez Espinosa y con el argentino Mario Segovia donde se habló de la adquisición, vía Paraguay, de sustancias químicas usadas en laboratorios clandestinos que funcionan en la Argentina para fabricar drogas sintéticas, las que luego se envían a Europa.
También se investiga el tráfico de remedios paraguayos falsificados, muchos de ellos oncológicos, de acetona, éter (ambos productos utilizados en la elaboración de clorhidrato de cocaína y en laboratorios fotográficos), armas, documentos de identidad y ropas de marcas igualmente falsas que forman parte del movimiento fronterizo en esta región.
Es de señalar que Arrúa tiene antecedentes delictivos por haber estado involucrado en el manejo de dólares robados de Papel Misionero cuando dicha empresa era propiedad del Estado provincial, en el asesinato de un contador que prestaba servicio en la misma compañía y en la venta de automóviles secuestrados por la Policía local que permanecían en depósitos judiciales.



