Con el comienzo de la época invernal y la llegada del frío los niños están más expuestos a contraer infecciones respiratorias. Durante ésta época del año, las IRA (Infecciones Respiratorias Agudas), entre las que se encuentra la conocida Bronquiolitis, toman un protagonismo negativo sobre todo para los más chicos.
Ante esta situación, el Secretario de Salud del municipio, Dr. Miguel Rossini nos habla acerca de este tipo de infecciones, sus síntomas y los cuidados que tenemos que tener con los chicos para evitar este tipo de enfermedades.
Dr. Rossini ¿Qué son las Infecciones Respiratorias y como surgen?
Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), presentes mayormente entre los meses de invierno, son padecimientos infecciosos de las vías respiratorias con evolución menor a 15 días. Y surgen a partir de un virus que produce inflamación de las vías respiratorias altas (nariz, garganta, oído, bronquios y pulmones, causando resfríos, anginas, otitis, laringitis y bronquitis). Pero en ocasiones, su complicación puede hasta causar Neumonía o Bronquitis, constituyendo un importante
¿Cuáles son los síntomas de la infección y que deben motivar la consulta inmediata al pediatra?
Los síntomas que deben motivar la consulta al Centro de Salud o al Hospital más cercano son la respiración rápida (agitación), silbido en el pecho, tos persistente, dificultad para el sueño o descanso, rechazo al alimento, hundimiento entre costillas y abdomen al respirar, irritabilidad, fiebre y palidez. Cuando un niño llega al centro de atención con alguna de éstas infecciones, se lo asiste con un tratamiento basado en medicamentos específicos para dilatar los bronquios y lograr una buena oxigenación. Es sumamente importante la inmediata consulta, ya que el retraso en el tratamiento suele agravar el cuadro y aumenta el riesgo de secuelas. La prevención es la mejor maneja de evitar la Infecciones Respiratorias agudas.
¿Cómo se previene la IRA?
Los métodos de prevención radican en la promoción de la lactancia materna, amamantando hasta los 6 meses de edad por lo menos, continuando luego con lactancia complementada con otros alimentos hasta los 2 años o mas.
También no permitir que se fume en la casa, ventilar los lugares donde hay cocinas y estufas, y contar con un correcto plan de vacunación al día y un control medico periódico.
De igual forma, lavarse las manos cada vez que se toma al bebé, se preparan los alimentos o se cambia al bebé; evitar enfriamientos y corrientes de aire y cambiar al bebé cuando esté mojado, ayudan a evitar esta enfermedad.
¿Dónde hay que dirigirse ante la aparición de los primeros síntomas?
Como dije anteriormente, la inmediata consulta ante los primeros síntomas es importantísima. Los padres deben dirigirse al Centro de Atención Primaria de Salud más cercano a su barrio o al Hospital San José. También pueden comunicarse con el Servicio de Epidemiología (407368) o bien con el Servicio de Guardia (407303).
El retraso en el tratamiento suele agravar la situación y aumentar el riesgo de secuelas.



