Sufrió dos expulsiones que lo terminaron condicionando. Para el próximo partido ante Barracas Central tendrá un equipo diezmado: Carmaran, Coronel (expulsados) y Falcón (llegó al límite de amarillas), no podrán jugar
Es difícil de explicar la sensación que dejo en los pocos hinchas "violetas" que estuvieron en la tarde de ayer en Ensenada, el empate entre el local, Cambaceres y Villa Dálmine. El 1 a 1 final dejó un sabor amargo, a poco, para el equipo de nuestra ciudad si se tiene en cuenta que tuvo las posibilidades más claras para quedarse con el triunfo. Pero si consideramos que jugaba ante uno de los equipos que vienen más cerca del pelotón de punteros, en una cancha que siempre le fue complicada y que además terminó jugando ayer con 9 hombres en el campo de juego, ese sabor amargo y casi con un halo de frustración, cambia por completo.
Dálmine comenzó jugando casi de manera ideal, mostrándose como un equipo compacto, sólido en el fondo, no dejando jugar a su rival. A los 6´, apareció Néstor Correa, tras una asistencia perfecta de Ubiria, y luego de un fuerte remate al palo del arquero, este dio rebote y de cabeza el uruguayo, marcó su cuarto gol con la camiseta violeta y ponía adelante a un Dálmine que parecía iba a dejar sus fantasmas a un lado.
Pero cerca de los 15 minutos de juego, comenzó a meterse atrás y fue perdiendo esa presión que le permitía controlar el balón, dejando que el local se agrandara. Así fue como comenzaron a llegar los delanteros "rojos" al arco de Borgnia.
A los 39´, apareció Diego Dellorto y clavó el empate, haciendo reaparecer los rostros de preocupación en el banco de conjunto campanense.
Ya sin Coronel en el campo de juego -fue expulsado por doble amarilla-, el equipo de Cataldo, en el comienzo del complemento pareció reencontrarse con su juego y volvió a transformarse en el manejador del juego. Tuvo casi media docena de chances claras de gol, que no pudo concretar, intentó, buscó, puso el alma, pero el arquero local se transformó en figura y evitó el segundo gol del violeta.
La expulsión de Carmaran -también por una doble amarilla- terminó de complicar a Dálmine, y a dejarlo casi sin posibilidades de llegar al gol y traerse los tres puntos. El local tampoco tuvo muchas ideas para llegar con claridad al arco de Borgnia, y con mucha garra y corazón, con Falcon y Cóceres, como líderes, el equipo de Cataldo, mantuvo el empate y terminó consiguiendo un punto, que quizás al final del torneo pueda ser importante o quizás no. El tiempo lo dirá.
Ahora, Dálmine juega con el irregular pero siempre complicado Barracas Central de local, con un equipo en el que no podrán estar ni los expulsados -Carmaran y Coronel- ni el hombre clave del mediocampo violeta Horacio Falcón. A siete fechas del final, será un partido definitorio.
Dálmine tuvo varias chances de gol que no pudo aprovechar.
La secuencia del gol del uruguayo Correa, volvió a ser titular después de mucho tiempo y jugó un buen partido.



