El poeta y escritor Roque Alcides Azamor le ha brindado a través de su rica y reconocida pluma, muchos halagos a las Letras de Campana, ciudad a la que ha adoptado como propia, sin olvidarse claro está, de su Mercedes correntina que lo vio nacer y ello se trasluce en los permanentes reconocimientos que sus trabajos van logrando.
Y Don Roque es un agradecido y lo trasluce cuando afirma: "Todo lo que alcanzo a crear y obtiene premio, me enorgullece por la Letras de Campana"... Esto lo manifestaba en ocasión de recibir en el pasado mes de diciembre el Certificado a su "Labor y Trayectoria en lo Cultural", otorgado por la Intendencia Municipal y la Secretaría de Desarrollo Humano y precisamente este halago parece haberlo incentivado, ya que desde diciembre a la fecha, ha obtenido: 1ª Mención en Poesía Gauchesca y 3ª Mención en Poesía Libre, en el Concurso "Fiesta Provincial de la Llanuras", organizado por la Peña Nativista de Coronel Dorrego; Mención Especial en Concurso "Carlos Castellán" de su pueblo, Mercedes Corrientes; 2ª Mención Círculo Popular de Cultura de Zárate, en el 155 Aniversario de la vecina ciudad; Tercer Premio Poesía Concurso 75º Aniversario de la Biblioteca "José Ingenieros" de Zárate y resaltándose el Primer Premio en el Concurso Internacional del Círculo Literario "Palabras del Alma" de Berisso, con el Poema "Solo Duermes, Neruda".
Precisamente este último y galardonado trabajo, es el siguiente:
"SOLO DUERMES, NERUDA"
Ahí estás. Es cima de la roca tu cabeza.
Tu imagen frente al mar,
fija la vista, a los confines marinos de "Isla Negra".
Ahí estás. En la noche de los tiempos.
Escarchado con rumor de mil poemas,
Oyendo el piafar gigante del océano.
Quizás sueñas, quizás piensas en Josie y Antonieta.
En Delia o en Clotilde.
O en la niña que duerme en su tumba holandesa.
Tal vez va tu alma por la gran cordillera, envuelta en ventisqueros que murmuran con la seda y embrujo de tu verba.
Es tu tumba cual libro nimbado de silencio.
Y en el tumbar de la nieve se escucha,
tu rimar caudaloso de montaña y deshielo.
Ahí estás. Provocante. Rebelde y converso. Arrastrando las piernas flebìticas, hoy que eres tan solo otro "isleño".
Ahí estás. La montaña te tira a la frente
laxos cantos de fugas y encuentros.
Y te arrullan las míticas musas en suspiros insomnes del viento.
Ahí estás. Simplemente dormido,
en un lecho de piedra y recuerdos.
¿Qué poema andarás pergeñando entre el mar, la montaña y el cielo?
¡Solo duermes, Neruda, no has muerto! No hay ayer ni final en tu tiempo.



