Marcelo Garavani es el símbolo del tenis en el Club Ciudad de Campana, al menos desde hace más de 20 años que su figura y su nombre no puede dejar de identificarse con ese deporte. "Comencé como jugador cuando tenía 8 o 9 años con el profesor Luis Gambini, jugué todas las categorías de ATOBA, llegando a ser número Uno en Menores y Cadetes, pero por problemas de presupuestos tuve que dejar y aceptando la invitación de Luis para comenzar a enseñar y desde entonces es mi profesión, donde trato de trasladar a los chicos todo lo que fue aprendiendo, haciéndolo en el club de mis amores y no solo enseñando, sino también compitiendo, porque aún sigo jugando y representando a la entidad".
A partir del año 1989 comenzó a trabajar en el club, ayudando al recordado "Vasco" Elorriaga, hasta que en 1991, cuando Luis Gambini decide dejar la Escuela de Tenis, formando una escuela más global y con la realización de dos torneos abiertos al año, que hoy por hoy son un verdadero clásico, se hizo cargo de todo el tenis de la entidad, ayudando con lo que se recaudaba con ello a financiar la parte competitiva de los chicos, que participaban en los Interclubes de la Asociación Argentina de Tenis. Porque tal como el propio Garavani reconoce: "Entendemos que el tenis representa a la entidad, porque al ser un deporte tan individualista hacerlo con los Equipos en los Interclubes, ayuda a integrar mucho más y gracias a ello logramos que jugadores de la talla de Leandro Simeone, Juan Pablo Roggero, Sebastián Franco, que fueron la primera camada, llegaran muy alto en los torneos de la AAT".
Hoy hay jugadores surgidos del club y por supuesto de la mano de Garavani, que brillan en el tenis nacional, como son los casos del equipo que hace unos años saliera Campeón y que integraban Santiago Di Virgilio, Patricio González, Agustín Montani y Agustín Parrilla, donde los dos primeros se encuentran jugando en Alemania y por todo ello, el profesor no deja de recalcar: "Realmente yo estoy realmente muy agradecido al club, por haberme dejado trabajar en forma libre y soberana, a todos los padres, como así también al profesor Luis Gallippi que me ayuda con la escuela desde hace seis años".
La Escuela de Tenis del Club Ciudad de Campana ha llegado a tener temporadas de hasta 130 alumnos, hecho demostrativo de la confianza que los padres supieron depositar en los profesores, además la actividad siempre ha acompañado los emprendimientos que la entidad ha encaminado, como lo son los festejos por el Día del Niño, el Día de la Primavera y el Ciclo DeporArte. En lo que respecta a la actualidad, Garavani se refiere a la notable campaña que viene llevando a cabo su hija Ornella, quien: "Está jugando los Torneos Nacionales de Grado I, habiendo quedado luego de sus últimas actuaciones en el puesto Nº 7 del país, haciendo un esfuerzo muy grande porque siempre se trata de acompañar a los chicos en el deporte, pero sin dejar de lado los estudios y en este caso hemos ido a Mendoza, Chivilcoy, Mar del Plata y Neuquén y estamos esperando la realización de otros G-1 que tendrán por escenario Buenos Aires y Tucumán. Esto nos viene bien para reconocer lo difícil que es para los padres costear la actividad y por ello desde la Escuela hemos tratado siempre de ser solidarios, ayudando con becas para que los chicos puedan seguir jugando, representando por supuesto al club".
Hoy a Marcelo Garavani le preocupa la posibilidad que la Comisión Directiva del club lleve adelante la privatización de la actividad tenística, algo que era previsible luego que en el año 1998 tras los desarreglos económicos sufridos por la profesionalización del básquetbol, cuando comenzaron a producirse modificaciones y Garavani decidió manejar de manera particular el tenis y la preocupación se debe a que: "Nos preocupa esto porque a principios de abril le presentamos a los dirigentes un proyecto para quedarme y mejorar la actividad, incluso ofreciendo la posibilidad de construir alguna cancha más y nunca recibí respuesta alguna al plan presentado y ahora me entero que está la posibilidad de privatizar con una empresa el tenis y ello me causa mucho dolor, porque son muchos años los que llevo poniendo mi nombre acá. De todas maneras estamos abiertos al diálogo, sin ánimo de confrontar, sino de arreglar los problemas como siempre lo hemos hecho".



