Buenos Aires (Especial de NA) -- Barack Obama es el líder político más popular para los argentinos y revirtió el histórico sentimiento antiestadounidense en el país, según una encuesta realizada la semana pasada y difundida por la consultora Ibarómetro.
El sondeo indica que el presidente estadounidense tiene un 80% de imagen positiva en la Argentina y sólo un 6% de rechazo. La aceptación es similar a la de su país, pero el rechazo es superior ya que existe un núcleo duro de partidarios republicanos que alcanza el 20% de la población y no lo quiere.
La popularidad del presidente con raíces afroamericanas puede asociarse a las lunas de miel de las que gozan los gobernantes durante sus primeros tres meses de mandato -asumió el 20 de enero-, pero en el caso argentino revirtió una tendencia histórica que viene de los tiempos de Perón.
Según el estudio el 55,2% de los encuestados argentinos ahora tiene una imagen positiva de Estados Unidos y el 60.7% considera que ésta ya mejoró a partir de la asunción del demócrata.
"Es histórico. Es la primera vez que hay más argentinos con un sentimiento favorable hacia Estados Unidos que a la inversa. Ni en los tiempos de afinidad política (como en la correlación Clinton-Menem) se dio esta situación", precisó Doris Capurro titular de Ibarómetro en diálogo con Noticias Argentinas.
En 2007, un sondeo realizado en 25 países mostró que el 49% de los consultados consideró negativo el rol que juega Estados Unidos en el mundo, mientras que en la Argentina alcanzó el 64%.
El histórico intervencionismo estadounidense, también definido como imperialismo en Latinoamérica tiene numerosos registros en los últimos 60 años, desde la famosa campaña del embajador Spruille Braden contra la llegada de Perón al poder en 1946.
¿Otros tiempos?
Los nuevos datos propiciados por Obama son llamativos. Por lo pronto la encuesta fue realizada en forma telefónica –lo cual no registra la opinión de sectores de niveles bajos que sólo utiliza celular- en un universo de dos mil personas y en todo el país.
Lo cierto es que el carisma de Obama logró archivar el fuerte sentimiento antiestadounidense que había generado la política unilateral de su antecesor George W. Bush, en medio de una relación muy tirante durante el apogeo kirchnerista.
El sondeo fue difundido en la apertura del V Seminario de Management Politico sobre Campañas Electorales que tuvo como invitado estrella a Frank Greer, a cargo de toda la planificación de medios y publicidad de la campaña de Obama.
El consultor estadounidense avaló los datos difundidos por Capurro y los vinculó a la incidencia de los latinos en el triunfo del entonces senador por Illinois. Precisó que en las últimas elecciones hubo un crecimiento de 25% en la participación de latinos respecto de los comicios ganados por Bush en 2004 y que del número de votantes el 67% escogió a Obama.
Ibarómetro midió que los anuncios de Obama que generan mayor simpatía son: la disminución de las tropas en Irak, las acciones implementadas para enfrentar la crisis económica, el cierre de la cárcel de Guantánamo y la nueva política hacia Cuba.
Pero así como el cierre del penal donde se denunciaron violaciones a los derechos humanos todavía no fue consumado –el
Senado negó el presupuesto reclamado- la política hacia Cuba tampoco registró aún un cambio radical y quedó reflejado en la negativa a aceptar el regreso de la isla a la OEA.
Relaciones bilaterales
La encuesta señala también que el 63% de los consultados está dispuesto a mejorar la imagen que tiene de Estados Unidos, aunque los datos no fueron tan contundentes en cuanto a las perspectivas respecto a las relaciones bilaterales.
Si bien el 32,5 por ciento consideró que con Obama el vínculo se empieza a fortalecer, el 47,8 dijo que permanecen iguales y el 5,5 evaluó que se debilitan.
La encuesta coincide con la despedida del embajador estadounidense Earl Anthony Wayne, quien este fin de semana viajará a Washington para tomarse dos semanas de vacaciones antes de iniciar su próxima misión diplomática en Afganistán.
Wayne dijo esta semana que deja las relaciones bilaterales "en un buen momento", con ciertos gestos entre ambas administraciones.
Estados Unidos confirmó hoy que lo sucederá la abogada descendiente de hispanos Vilma Martínez.
Después del caso de la valija de Guido Antonini Wilson y de los cuestionamientos recíprocos por numerososo motivos, esta calma bilateral es casi inédita en seis años.
Pero la prioridad de Obama en Sudamérica es Brasil –quedó demostrado en cada uno de los pasos que dio en torno a la región desde que asumió y de que persiste una visión negativa general sobre los pasos soberanos que da el gobierno argentino.
Una alta fuente de la embajada estadounidense comentó a NA durante la recepción de despedida de Wayne que el país todavía debe dar pasos clave para recuperar credibilidad internacional.
Si bien diferenció el proceso de nacionalización de empresas encarado por Hugo Chávez en Venezuela con la mayor participación estatal propiciada por los Kirchner en la Argentina, señaló que en el exterior hay una tendencia a asociarlos y que la inversión privada en el país es aún escasa.
"La Argentina debería acordar con el FMI, con los holdouts y el Club de París. Y ahora hasta los propios empresarios se quejan del intervencionismo", enumeró el funcionario, más allá del carisma vernáculo de Obama.
gprofiti@noticiasargentinas.com
DESTACADO:
"Es histórico. Es la primera vez que hay más argentinos con un sentimiento favorable hacia Estados Unidos que a la inversa. Ni en los tiempos de afinidad política se dio esta situación", precisó Doris Capurro titular de Ibarómetro.



