¿Valiente, queremos conocer sobre esta convocatoria del 17 de octubre del peronismo disidente?
Este 17 de octubre los peronistas nos convocamos en el Estadio de Obras para continuar en el camino iniciado el 28 de junio, o sea rescatar al conjunto del Justicialismo de las manos kirchneristas.
Desde la histórica victoria obtenida ese día, donde el Movimiento y la gente le ganaron al matrimonio presidencial, al gobernador, a los intendentes, a los candidatos testimoniales y a la estructura del PJ, el peronismo bonaerense esta recorriendo desde sus bases la ardua tarea de la reconstrucción.
¿Cómo surge esta convocatoria?
De la mano de Felipe Solá y con el acompañamiento de Francisco De Narváez, la dirigencia justicialista de base tomó el centro de la escena y no solo está llenando de contenido peronista al espacio de Unión Pro, sino que también está haciendo una apertura al peronismo federal del interior, el cual este 17 estará junto a nosotros demostrando que hay otro peronismo.
¿Quiénes estarán en obras?
Han sido invitados muchísimos legisladores peronistas de orden nacional, provincial y municipal, ex gobernadores como Jorge Busti de Entre Ríos y Juan Carlos Romero de Salta, e incluso gobernadores como el compañero Alberto Rodríguez Saa de San Luís. Se trata de una convocatoria federal de resistencia y cambio al modelo K y que a partir del 10 de diciembre se va a expresar en el Congreso Nacional, en la legislatura bonaerense y en los concejos deliberantes de toda la provincia, como una alternativa diferente a ese modelo K.
¿Sin embargo hay un arco de dirigentes peronistas que acompañan ese modelo K?
Si que todavía lo hay. Y este 17 de obras es un llamado reflexivo a todos esos compañeros que el 28 de junio se equivocaron acompañando a K, que en algunos casos como Campana pagaron el altísimo precio de la derrota y que lamentablemente todavía siguen junto a un hombre que no para de hacerle daño al peronismo y al país.
¿A que atribuye usted esta lealtad a Kirchner?
Yo creo que en la mayoría de los casos no es por lealtad sino por necesidad. Kirchner los domina con la chequera y los tiene prisioneros de obras con fondos nacionales y con la coparticipación.
Es una paradójica cadena unitaria de poder económico en un país que en los papeles debería ser federal. El poder central por distintos mecanismos se apodera de los fondos de las provincias y los municipios y luego lo maneja en forma discrecional según sus necesidades políticas de coyuntura.
Kirchner, que quiere ser el candidato presidencial del PJ en el 2011, subordina a Scioli con la chequera nacional y Scioli, que quiere ser de nuevo gobernador por el PJ, subordina a los intendentes con la chequera provincial. Como la crisis golpeó fuerte en la estructura fiscal de los estados provinciales y municipales y muchos no saben o no quieren sanear sus economías, casi todo el mundo necesita cada vez más fondos para equilibrar sus presupuestos. Es una cadena de compromisos por necesidades, que mientras Kirchner pueda la va a mantener a cuentagotas hasta el 2011.
¿Cree usted que ese es el caso de Campana?
En Campana puede haber algo de eso, pero no es definitorio. Campana puede tener un presupuesto acorde a la situación de crisis y equilibrar su economía de manera de no tener altas necesidades de financiación y dependencia de los poderes centrales. En Campana el oficialismo está sufriendo las consecuencias de una derrota electoral que no estaba en los papeles y de una candidatura testimonial equivocada que rompió el romance del electorado independiente y parte del peronismo con un Varela súper kirchnerista que la mayoría desaprobó. Si a ello le sumamos una desgastante gestión de tipo familiar de varios años y una estrategia electoral errónea, el resultado está a la vista. El as de copa le ganó al as de espada.
¿No le parece ser demasiado duro con el oficialismo y con el ganador de la elección?
Es la realidad. Varela convencido de ganarle a Cazador se quiso asegurar el triunfo y su preeminencia omnipotente en el peronismo y en la política de campana casándose con los K.
Por un lado se aseguro fondos y obras queriendo apuntalar la alicaída gestión de su mujer. Y por otro lado jugó a polarizar la elección con Cazador y a dividir el resto del arco opositor alternativo para que el ganador, aún por pocos votos, se llevara la mayor cantidad de concejales. Lo que no tuvo en cuenta fue que su candidatura testimonial K lo divorció de la gente y de parte del peronismo, al punto de terminar perdiendo por el resultado con el que pretendía ganar o sea 6 a 3, y a manos de un partido vecinal liderado por un radical salido de las segundas líneas del Dellepianismo.
Ud. es un hombre con cierta experiencia política, ¿qué cree que debería hacer Jorge Varela?
Jorge, si en su interior no tenía un kirchnerista dormido, debería haber sido uno de los primeros en reaccionar y plantarse ante el sistema de aprietes y extorsión K y por sobre todas las cosas escuchar a la gente y a los peronistas que le decían que ese no era el camino. Jorge siempre fue un hombre de decisiones valientes y además tenía en esa postura a su amigo y compañero de epopeyas, Felipe Solá. Creo que un primer momento evaluó mal y se equivocó. Recuerdo haberlo escuchado decir que el equivocado era Felipe y que su posición ponía en peligro un triunfo peronista en la elección. Felipe ganó y el perdió. Ahora, después de su derrota no quisiera estar en sus zapatos. Lo que si creo que debería afrontar la situación desde otra posición. Si Kirchner, Scioli y su propio error de juicio lo llevaron a la derrota, debería cambiar.
¿Está diciendo que Varela debería pasarse al peronismo disidente con Solá?
Nosotros estamos recorriendo un camino peronista no K desde antes de la elección. No nos creemos dueños del mismo y no somos obstáculo para que otro peronista quiera participar de su construcción.
Este 17 de octubre nosotros vamos a obras junto a Felipe y al peronismo federal a seguir en dicha construcción. No importa cuantos somos ni de donde venimos, sí seguros que queremos un cambio.
Como se presenta hoy el escenario interno del justicialismo, este 17 de octubre es peronista o kirchnerista. No hay otra alternativa. O estás en Obras junto a Felipe y el peronismo federal o estás en la Plata con Kirchner.
Han pasado más de 100 días del 28 de junio, tiempo suficiente para asimilar la derrota, reflexionar y cambiar. Si no se cambia o se hace tarde, se está arriesgando la continuidad del gobierno municipal justicialista. Este 17 de octubre de Jorge en el Alumni, si no es K, es NI. Y eso no sirve. Yo te aseguro que muchos compañeros peronistas resignados a mostrarse en el Alumni, hubiesen deseado estar en el Estadio de Obras junto a Felipe.



