Asuntos internos de la policía bonaerense y la fiscalía de Delitos Complejos están a cargo de la investigación.
La justicia local investiga por un presunto escándalo en la puerta de un boliche local al que hasta ayer, era el jefe de la policía Distrital Campana el comisario inspector Pérez y a otros dos jefes policiales, también trasladados a otros destinos en las últimas horas.
Lo que en un principio fue un rumor, luego se transformó en una denuncia en asuntos internos de la policía bonaerense y ahora en una investigación judicial de la UFI de Delitos Complejos, que encabeza el doctor Juan José Montani.
Según el relato de los testigos del hecho, un sábado por la noche, de hace casi un mes atrás, el inspector Pérez en aparente estado de ebriedad habría causado algunos inconvenientes en el interior de un conocido boliche de la avenida Rivadavía junto a otros dos jefes policiales locales. Los dueños del lugar al no saber cómo controlar la situación, llamaron a otro jefe de la jurisdicción para que tratara de "llamar al orden" a los efectivos, quienes minutos después se retiraron del lugar.
En la puerta del boliche, Pérez, habría dispuesto ante la sorpresa del personal uniformado que estaba -como habitualmente sucede cada fin de semana- en la puerta de los dos tradicionales lugares bailables de la zona de Rivadavia y Jacob, realizar un operativo de control de motos e identificación de personas. El mismo jefe policial pidió que un segundo móvil se hiciera presente allí y de "muy mal modo" -según explicaron ante la justicia varios testigos- empujó a un joven que circulaba por la vereda comiendo un sandwich, tirándole el mismo al suelo. El joven, muy asustado, se puso contra la pared como lo indicó el jefe policial, quien procedió a revisarlo e incluso bajarle sus pantalones durante la requisa, delante de toda la gente que a esa hora transitaba por allí.
Los efectivos, que llegaron hasta el lugar no salían de su asombro ante el accionar errante del jefe policial quien trató también de chequear las patentes y número de cuadros de la gran cantidad de motos que suelen estacionarse sobre la esquina de Rivadavia y Jacob, durante la madrugada de los sábados y domingos. Pero alguien le dijo que no "había sistema", en la radioestación para poder realizar esta tarea. En ese momento, según las declaraciones de al menos dos efectivos que ya declararon ante la doctora Mabel Amoretti, instructora de la investigación, Pérez ordenó que uno de los móviles integrado por una agente -recientemente incorporada a la fuerza-, identificada como Yanina Huber, y un efectivo, se dirigieran a la Distrital Campana, sin justificar el motivo, cuando en realidad ese móvil debía cubrir una de las cuadriculas céntricas.
Al llegar a la Distrital, y siempre según el relato que obra en la denuncia judicial, Pérez ordenó a la joven descender del móvil y al otro oficial lo hizo permanecer en el lugar. El jefe policial le ordenó a la agente que se dirija a su oficina y el siempre con un andar errático se dirigió hacía el baño de la dependencia. En ese momento, otro jefe llamó a la agente y le pidió que se retirara del lugar y volviera a cumplir su tarea en la cuadricula correspondiente.
Tres días después de este episodio, una llamada anónima dio cuenta de lo sucedido a la auditoria de asuntos internos, iniciándose una investigación interna a cargo del doctor Mariano Canales.
Esta investigación interna fue derivada a la justicia local el viernes de la semana pasada y de inmediato el fiscal de Delitos Complejos, llamó a declarar a los efectivos -que fueron testigos del hecho- mencionados con todos sus datos en la denuncia y también a los dueños de los dos lugares nocturnos en donde la noche del hecho Pérez habría estado bebiendo y generando disturbios con otros dos jefes, todos en servicio en ese momento.
"intentamos determinar si existió un abuso de autoridad al menos de parte del jefe policial", confió a este medio una fuente con acceso a la causa. El lunes el segundo jefe de la Departamental local fue notificado de lo sucedido e inmediatamente el jefe Departamental el comisionado Mario Caballero dispuso el traslado de Pérez y de los otros dos jefes involucrados en el hecho, mientras la justicia avanza en la investigación del hecho.



