Buenos Aires, (NA)- En una votación a mano alzada y tras una jornada de suma tensión, la oposición de la Cámara de Diputados logró arrebatarle ayer cuotas importantes de poder al kirchnerismo y señalizó el camino del nuevo Congreso.
Pese a la resistencia del Frente para la Victoria, y con Néstor Kirchner presente como nuevo diputado, la oposición llegó a una delicado acuerdo para quedarse con la mayoría en todas las comisiones y con la Vicepresidencia primera de Diputados.
Las febriles negociaciones que se sucedieron durante toda la jornada no alcanzaron para que ambos sectores -k y anti k- llegaran al recinto con un acuerdo por el reparto de los cargos, por lo que el desenlace derivó en una impensada votación.
Luego de dos horas de receso tras la jura de los 127 diputados electos, el titular del bloque de la UCR, Oscar Aguad, se puso al frente de la oposición y propuso que se votara de forma conjunta las autoridades y las comisiones.
Finalmente debió ceder, y el titular del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, confirmó que su espacio respetaría la votación.
De todas formas, su sector iba a acompañar la votación, y dijo "si la sesión terminaba en escándalo corría riesgo la institucionalidad".



