La semana pasada habíamos realizado una introducción acerca de los procesos de lectura y escritura en la educación formal de los niveles de enseñanza secundario y superior, y presentamos -en términos generales- las cuatro corrientes principales.
Hoy, nos centraremos en el modelo de Flower y Hayes: El proceso de escritura como proceso cognitivo. Como habíamos anticipado en el artículo anterior, ambos autores consideran el proceso de redacción de un texto como un conjunto de procesos mentales, esto es, un conjunto de operaciones mentales que lleva a cabo el escritor (el alumno) de ese texto. De allí, el nombre de "proceso cognitivo".
Flower y Hayes postulan que en todo proceso de escritura existen tres elementos fundamentales, a saber:
1. El problema de escritura o situación retórica a resolver. El punto de partida de cualquier trabajo de escritura es el problema retórico a resolver, esto significa que el escritor (en este caso, el alumno) se enfrenta a una situación que exige un texto escrito como respuesta. Así, se escribe para contestar una carta, para dar cuenta -mediante un informe- del estado de una tarea solicitada por un jefe en un ámbito laboral. Si se piensa en el ámbito educativo -en la escuela o en la universidad- se reconocen situaciones retóricas específicas: las evaluaciones escritas, los parciales, los informes monográficos.
¿Cómo se define este problema retórico de toda redacción? A partir de cuestiones como: el tema -sobré qué se escribe-, el auditorio -para quién se escribe- y los objetivos de escritura que se plantea el escritor (el alumno). Estas exigencias condicionan externamente la tarea de quien escribe.
2. La memoria a largo plazo del escritor. Es el espacio donde guarda los conocimientos que posee acerca del tema, acerca de las distintas tipologías textuales y acerca del perfil de los posibles lectores, para poder responder -de este modo- a distintos problemas retóricos planteados. En este sentido, la memoria a largo plazo constituye un depósito de información que se halla en el cerebro del escritor.
3. El proceso de redacción propiamente dicho. El modelo que proponen Flower y Hayes identifica tres procesos fundamentales, a saber: la planificación, la puesta en texto o textualización y la revisión.
La planificación es el acto de construir la representación interna del conocimiento que el escritor (o alumno) utilizará durante la escritura, y supone una serie de pasos: a. generar ideas, b. organizar esa información, y c. fijar objetivos.
La textualización supone convertir las ideas en lenguaje visible, es decir, convertir una representación abstracta (idea) en prosa legible.
La revisión comprende dos pasos: la evaluación y la corrección.
Por último. El escritor, guiado por hábitos o estilos de redacción propios, controla o monitorea los tiempos de los procesos y verifica su proceso en la composición.
Conclusión. El modelo esbozado nos permite reconocer de qué modo inciden los procesos propios de la escritura, tales como la planificación, la revisión y la corrección, en la construcción de conocimiento que el escritor o alumno realiza cuando escribe.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA)
Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (UBA)
Especialización en Lingüística
anacarolinaerregarena@yahoo.com



