Pareciera que el devastador terremoto que arrasó Haití fuera la única causa de la terrible situación de esta desolada isla del Caribe.
A lo largo de su historia, el intervencionismo estadounidense ha contribuido en un grado superior al terremoto, a la destrucción de la economía nacional y la pauperización de su pueblo.
Cuando Carlos V autoriza en 1518ª que miles de esclavos africanos fuesen llevados a la isla española, se inauguró un régimen de opresión y sometimiento sobre la población negra.
Napoleón Bonaparte en 1802 envió expediciones para terminar con las históricas revueltas de negros y mulatos.
Sin embargo en 1804 la rebelión triunfa, siendo ese proceso la primera Revolución Antiesclavista del mundo.
A partir de allí hubo grandes instabilidades políticas, constantes luchas por el poder entre negros y mulatos y la potencia imperial del Norte, en su expansión hacia el Caribe, poniéndole el ojo permanentemente.
En 1915las tropas norteamericanas ocupan el país directamente hasta 1934.
Desde 1956, el pueblo haitiano debió soportar la larga dictadura, 30 años de "Papa Doc", su hijo "Baby Doc", sustentados por el cuerpo para militar "Touton Macoute", con la complacencia estadounidense.
Ya más cerca en el tiempo, en el año 2004el presidente democrático Arístides, s derrocado por fuerzas encabezadas nuevamente por E.E.U.U., secuestrado y trasladado a Sudáfrica.
Miseria, analfabetismo, pobreza, un país donde el 50 % de la población sobrevive con menos de un dólar por día.
Este es un legado de la democracia yanqui y su ayuda "humanitaria".
Como decía el brillante escritor uruguayo Eduardo Galleano en su obra "Las venas abiertas de América Latina": Es esta parte del mundo la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado, siempre en capital europea, ó más tarde norteamericano, y como tal se ha acumulado ó se acumula en lso centros de poder.
Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo. Los recursos naturales y los recursos humanos.
La única manera de ayudar a Haití es colaborar para que su pueblo tenga gobierno legítimo que satisfaga sus necesidades. Este es el desafío, para la reconstrucción después de la catástrofe, sin ejército de intervención "Humanitaria"



